El accidente del tranvía de Croydon pudo haberse evitado si se hubieran tomado más medidas después de un incidente de exceso de velocidad similar  que había ocurrido días antes. La afirmación corresponde a la viuda de una de las víctimas.

Siete personas murieron cuando un tranvía se descarriló en una curva cerrada poco después de las 6 de la mañana del 9 de noviembre del año pasado, y otros 58 resultaron heridos. Marilyn Logan, cuyo esposo Phil murió en el accidente, dijo que está “desconsolada” porque un incidente el 31 de octubre no fue respondido lo suficientemente rápido.

El informe final de la Subdivisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (RAIB) se publicará mañana. Logan, que ha visto una copia de este documento, señaló que cree que el accidente podría haberse evitado pues ya habían antecedentes que permitirían a las autoridades tomar cartas en el asunto.

Un pasajero expresó su preocupación por la velocidad de un tranvía en el mismo lugar donde ocurrió el accidente fatal, pero había una “cultura de miedo” entre el personal, lo que significaba que los conductores no informaban los incidentes, según estimó.

“Por lo que he leído, el conductor dio una vuelta tan rápido que cuando el tranvía llegó a Sandilands, la señora bajó del tranvía porque realmente pensaba que iba a pasar”, declaró la señora Logan a la BBC. “Ahora, si ese incidente hubiera sido investigado, el de una semana después podría no haber sucedido nunca”.

Usuarios muestran su preocupación por estos detalles en el servicio de tranvías pues se coloca en riesgo la vida de quienes diariamente hacen uso del transporte para trasladarse. Los familiares de las víctimas harán seguimiento al proceder de los representantes de la empresa ferroviaria y la autoridad nacional en esa materia.

Consideren injusto que los conductores no se tomen en serio que trasladan vidas a diario y que van bajo su responsabilidad.

(Noticia con información de standard.co.uk)