La cifra de obesidad infantil en el mundo se multiplicó diez veces más en los últimos 40 años, según un estudio publicado por la revista médica británica The Lancet que tomó como referencia de comparación el año 1975.  Debe considerarse que siguen siendo menos numerosos los que sufren insuficiencia de peso ponderal.

La preocupación de los investigadores radica en que de mantenerse la tendencia “la obesidad juvenil superará no obstante la insuficiencia ponderal de aquí a 2022”. 

Para 2016, 124 millones de jóvenes de 5 a 19 años eran considerados obesos, frente a solo 11 millones en 1975, según el informe elaborado por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud.

  El fenómeno impacta a todas las regiones del mundo. Los países más afectados incluyen a algunas islas de Polinesia, mientras que este porcentaje alcanza el 20% en países como Estados Unidos(el imperio de la comida rápida), Egipto y Arabia Saudita. En países con mayor poder de adquisición la tendencia se ha estancado en otras naciones de bajos recursos se acentúa.

Atención a las políticas de alimentación

 “Siguen siendo necesarias políticas que alienten la seguridad alimentaria en los países y hogares con ingresos bajos (…) Pero nuestros datos muestran que la transición de la insuficiencia ponderal hacia el sobrepeso de la obesidad puede producirse rápidamente”, declara el profesor Majid Ezzati, del Imperial College de Londres, coordinador del estudio.

Ezzati alerta sobre todo sobre el riesgo de una “mala transición alimentaria, con un aumento de los alimentos con un gran aporte energético pero pobres en nutrientes”.

  “Hay muy pocas políticas y programas que traten de hacer accesibles a las familias pobres los alimentos sanos, como los cereales completos, las frutas y las verduras frescas”, señaló en un comunicado.

Esto, a su juicio, provoca desigualdades sociales frente a la obesidad y limita las posibilidades de reducir el padecimiento.   La obesidad expone mayores riesgos de sufrir enfermedades crónicas como la diabetes y los males cardiovasculares.