Al menos tres personas perdieron la vida en Francia por la ola de frío que se prolonga desde el pasado fin de semana y que llegó, este martes, a su pico con temperaturas de hasta 10° centígrados bajo cero en varias ciudades y 20° bajo cero en alta montaña.

El último fallecido es un hombre de 53 años de edad, encontrado en una parada ayer por la tarde en la vivienda hecha de material de desecho donde vivía junto al río Sierroz,  indicó el periódico Le Dauphiné Libéré.

A lo largo del fin de semana murieron dos hombres, uno de 35 años de edad en la ciudad de Valence (sureste) y otro de 62 años en un bosque del departamento de Yvelines, en la región de París.

Las autoridades activaron esta mañana el “plan gran frío” para alojar a personas que viven en la calle en 69 departamentos de Francia, lo que supone casi dos tercios del país.

Las temperaturas durante la pasada noche alcanzaron 10° centígrados bajo cero en ciudades como Nancy, Besançon o Saint Étienne, 8°  bajo cero en Estrasburgo. En París, a primera hora de la mañana se registaron 6° bajo cero y sólo algunos puntos de la costa mediterránea, como Tolón, se libraron de las heladas.

El organismo de previsión meteorológica Météo France calcula que el termómetro seguirá en negativo durante todo el día en el norte y en algunas regiones del interior, con máximas de 1° bajo cero en París o 4° bajo cero en Estrasburgo.

De acuerdo a la secretaria de Estado de la Transición Ecológica, Brune Poirson, “no habrá apagón de electricidad ni para los hogares ni para las empresas”.

A las capacidades propias de producción de 89,000 megavatios se añade un potencial de importación de 2,000 megavatios desde España, otro tanto desde el Reino Unido, otro tanto desde Bélgica y Alemania, 1,100 desde Suiza y 1,000 desde Italia.

Noticia con información de: www.el-nacional.com