El Banco de España insiste en que el anonimato “que caracteriza a las transacciones realizadas con criptoactivos” hace que su uso sea “especialmente atractivo” para la realización de actividades “ilícitas e ilegales”.

Entre este tipo de actividades “ilícitas”, la institución gobernada por Luis María Linde incluye el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, como indica en su Informe de Estabilidad Financiera correspondiente a mayo.

Para el Banco de España, los criptoactivos tienen “potenciales beneficios”, si bien también presentan “riesgos” que “están siendo objeto de especial atención” por parte de las autoridades públicas mundiales, como el Comité de Estabilidad Financiera (FSB) o la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO).

La institución señala, entre estos riesgos, a la “elevada volatilidad del mercado”, que expone a los tenedores de criptoactivos a variaciones en sus posiciones, lo que hace que estas inversiones sean “altamente especulativas”.

Además, el Banco de España considera que la falta de liquidez de estos mercados puede dificultar la conversión de los criptoactivos por moneda de curso legal, al tiempo que su dependencia de las tecnologías “no excluye la posibilidad de fallos operativos y amenazas cibernéticas”.

“Por el momento, el impacto de los criptoactivos sobre la estabilidad financiera mundial se considera limitado en atención a su alcance y escala, si bien, dado el dinamismo del crecimiento de estos productos, es recomendable un seguimiento continuado de este fenómeno”, apunta en este informe.

El pasado mes de febrero la entidad emitió un comunicado en conjunto con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que ya alertaba de la posibilidad de fraude y usos ilícitos con la operativa en criptomonedas.

Noticia con información de: La Vanguardia