El jurado popular en la repetición del juicio contra Bill Cosby, lo ha declarado culpable por asaltar sexualmente a Andrea Constand en 2004 en su residencia en los suburbios de Filadelfia.

Cosby ha sido hallado culpable por agresión sexual (sexual assault) con tres cargos: el de penetración sin consentimiento, penetración en estado de inconsciencia y penetración tras haber administrado un estupefaciente. Estos tres delitos se castigan en Estados Unidos con hasta 10 años de prisión cada uno, con lo que el comediante, un icono de la televisión americana, se enfrenta a una pena máxima combinada de hasta 30 años de prisión.

Este es el primer personaje público que se somete a un proceso penal en la era de #MeToo. A los miembros del jurado, integrado por siete hombres y cinco mujeres, le bastaron 13 horas de deliberaciones para consensuar su decisión. En el primer juicio celebrado en junio del año pasado estuvieron deliberando durante seis días sin que lograran ponerse de acuerdo, por lo que el juicio se declaró nulo.

El jurado escuchó esta vez el testimonio de un total de 25 testigos, entre ellos los de cinco mujeres que como Andrea Constand denunciaron públicamente al actor de haberlas drogado y de haber abusado de ellas estando inconscientes. El fiscal Kevin Steele trató así de demostrar que Bill Cosby era una “depredador sexual”, que siguió un patrón de conducta muy determinado durante años y que abusó de su posición de poder.

Los hechos se remontan a 2004, cuando Costand, de entonces 31 años, trabajaba como administradora del equipo de baloncesto del alma mater de Cosby, entonces de 66. La mujer relató en el juicio que el actor le suministró tres pastillas azules y la penetró con sus dedos mientras estaba tumbada e inmovilizada sobre el sofá, lo que le impidió resistirse o dar su consentimiento. Cosby admitió el episodio pero aseguró que se trataba de una relación consentida.

“Llegó el momento de que el acusado no siga escapando a la justicia”, dijo el fiscal Steele al presentar los argumentos finales en el juicio. Más de medio cenentar de mujeres han sañalado a Cosby por actos similares, supuestamente sucedidos durante décadas, aunque muchos han prescrito y solo este ha llegado a juicio.

La defensa, liderada por Tom Mesereau, trató durante las dos semanas que duró el proceso de presentar a Bill Cosby como una víctima de la avaricia de Andrea Constand y buscó minar la credibilidad de la víctima de los abusos con el argumento de que estaba tratando de enriquecerse, explotando su condición de celebridad. Para ello llamó a diez testigos, entre ellos una antigua compañera de trabajo de la demandante a la que, según la defensa, contó que iba a utilizar el dinero para montar un negocio.

Cosby, que en este segundo juicio recurrió a un nuevo equipo legal para defenderlo, optó de nuevo por no declarar durante el proceso. El veredicto derrumba así la carrera de una de las figuras más prominentes en el mundo del entretenimiento. El actor llegó a ser conocido como el “padre de América” y logró romper con todas las barreras raciales que dominaban en Hollywood y en el mundo de la televisión.

Ahora podría vivir los últimos días de su vida en prisión, si el juez Steven O´Neill decide aplicarle la pena máxima por abusar sexualmente de la antigua empleada de la Universidad de Temple. El asalto sexual se produjo en enero de 2004. Cosby llegó a un acuerdo por la vía civil dos años después con Constand, para resolver la denuncia. Le pagó 3,4 millones de dólares para que no siguiera adelante.

La actriz Lili Bernard fue una de las víctimas de Bill Cosby. Salió de la sala llorando. “Quiero abrazar a los miembros del jurado”, declaró a los medios a las puertas del tribunal en Norristown. Bernard considera que con este veredicto “se hizo justicia por las más de 60 mujeres” que hablaron alto, que nunca les creyeron y que fueron denigradas.“Finalmente se va a creer a las mujeres”, señaló la abogada Gloriad Allred. “La de Constand es la historia de muchas mujeres que asumieron el riesgo de contar lo que les pasó”, afirmó la letrada californiana, que representa a varias víctimas. “Tenemos tres palabra para ti Bill Cosby: culpable, culpable, culpable”. Bernard, que actuó en el programa que hizo célebre al comediante, recordó la profunda decepción que sintió cuando el jurado en el primer juicio no llegó a un veredicto.

Aunque la pena máxima por cada cargo de asalto agraviado indecente es de diez años de prisión, es posible que el juez O’Neill opte por dictar una sentencia que no llegue a tal extremo por la edad de Cosby y si tiene en cuenta su estado de salud. El abogado del actor, que está en libertad hasta que se conozca la pena, se limitó declararse “muy decepcionado” con el veredicto y dijo que apelará. “Esta lucha no ha terminado”, insistió, “no es culpable de nada”.

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