Londres.- La mayoría de los británicos cree que un pacto comercial con Estados Unidos luego del Brexit, afectará de forma importante el sistema nacional de salud (NHS) del Reino Unido, de acuerdo a un sondeo realizado recientemente en la nación.

La encuesta publicada por el tabloide Mirror sostiene que el 57 por ciento de los entrevistados dijo estar ‘muy’ o ‘bastante’ preocupado por el impacto que la firma de un acuerdo de ese tipo con el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump pudiera tener sobre el NHS.

A su vez, el 45 por ciento considera que el primer ministro Boris Johnson miente cuando dice que el sector de la salud no entrará jamás en unas eventuales negociaciones comerciales con Estados Unidos.

Solo un 31 por ciento dijo creer en su palabra, mientras que el 24 por ciento restante opinó que no sabe.

Hasta ahora, lo que si quedó claro tras el sondeo es que la amplia mayoría de los británicos (71 por ciento) prefiere que el sacrosanto NHS no sea incluido en ningún tratado comercial.

El estudio realizado por la firma Survation a petición del movimiento popular We Own It (Somos sus dueños) reveló además que el 31 por ciento de los encuestados prefiere confiar en el Partido Laborista a la hora de garantizar que el sistema de salud siga siendo una institución administrada y financiada por el Estado.

El gobernante Partido Conservador solo obtuvo el apoyo un 18 por ciento de apoyo en ese sentido.

El propio Trump fue quien hizo sonar las alarmas sobre el interés de las corporaciones estadounidenses en poner sus manos sobre el sistema de salud británico durante la visita que hizo a Londres en junio pasado.

En esa oportunidad, el mandatario norteamericano aseguró que Estados Unidos estaba listo para firmar un ‘fenomenal’ acuerdo comercial con el Reino Unido una vez que el país abandone la Unión Europea, y que todo, incluido el NHS, entraría en las negociaciones.

Cuando se está negociando sobre comercio, todo está sobre la mesa, y por lo tanto, el NHS y todo lo demás, estarán sobre la mesa, aseveró entonces Trump, cuyas declaraciones desataron una avalancha de críticas.

Agencias