Este miércoles, cinco británicos que residen en Holanda y dos asociaciones han ganado la primera batalla en un tribunal de Amsterdam, en su intento de conservar sus derechos de ciudadanía europea una vez consumado el Brexit.

Estos ciudadanos, representados por el abogado Christiaan Alberdingk Thijm, han solicitado al juez Floris Bakels que someta las llamadas «cuestiones prejudiciales» sobre el estatus de los ciudadanos británicos en la era posterior al Brexit al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) en Luxemburgo (TJUE), a lo que el juez Bakels ha accedido. El caso –catalogado por sus críticos como una «ficción legal»– podría afectar a más de un millón de británicos que viven en la UE.

La demanda en cuestión, se traslada ahora a Luxemburgo para que el TJUE aclare la legislación de la UE acerca de la ciudadanía. En el fallo, Bakels ha indicado que preguntará al tribunal europeo sobre cuáles serían las consecuencias de un Brexit para la ciudadanía de la UE: ¿Con el Brexit se revierte automáticamente la ciudadanía de la UE o los británicos conservan estos derechos y, de ser así, bajo qué circunstancias? «Obviamente estamos felices con la decisión del tribunal», señaló Stephen Huyton, uno de los demandantes. Sin embargo, agregó que «este es sólo el primer paso hacia la claridadsobre lo que Brexit significa para nuestra ciudadanía en la UE».

Huyton argumentó además que «como se ha demostrado en los últimos días, todavía está en discusión lo que el Brexit significa: no se puede jugar con las vidas de 1,2 millones de personas como si fuesen piezas de ajedrez». Según Alberdingk Thijm, «Theresa May siempre recurre a su famosa frase ‘Brexit means Brexit’, pero los británicos que viven actualmente en el continente no tienen idea lo que significa para ellos: ¿se es ciudadano de la UE de por vida o esta ciudadanía se le puede quitar? Esta es la pregunta fundamental que hemos trasladado al Tribunal Europeo».

El Tratado del Funcionamiento de la Unión establece que cualquier ciudadano de un país miembro de la UE es automáticamente un ciudadano del bloque, con el derecho de desplazarse y asentarse libremente en éste. Las negociadores del Brexit han avanzado en la protección de los derechos de los ciudadanos de la UE en Reino Unido y de los británicos en el continente, pero todavía no existe un acuerdo final y según el abogado de los demandantes: la suerte de éstos todavía está en el aire.

Según el abogado británico Jolyon Maugham, «la respuesta que dé el Tribunal de Justicia será una respuesta que afectará a los ciudadanos británicos dondequiera que vivan». Alberdingk Thijm, por su parte, ha dicho que la ley europea establece claramente los derechos de los ciudadanos cuando un país ingresa en el bloque, pero nadie sabe qué sucede cuando un país decide salir. El abogado George Dictus, representante del Estado holandés y del ayuntamiento de Amsterdam, ha indicado que una vez consumado el Brexit, los tratados de la UE dejarán de regir para los ciudadanos británicos, cuyos derechos dependerán de un acuerdo entre Londres y Bruselas.