El Partido Nacionalista Escocés (SNP), encabezado por la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha comenzado una campaña para lograr la celebración de un nuevo referéndum de independencia del Reino Unido, con un paquete de medidas económicas que la respaldarían.

De acuerdo a información publicada este viernes por el periódico escocés The National, el SNP presentará en marzo un documento de más de 100 páginas que recoge los posibles escenarios económicos de una Escocia independiente en base a tres factores analizados: la política fiscal, el crecimiento y la moneda.

 “El informe está siendo revisado y se enviará para su publicación. Estamos buscando una fecha entre mediados y finales de marzo, cuando no coincida con los congresos de los partidos”, dijo una fuente del SNP citada por el diario.

El objetivo de los nacionalistas es usar estos planteamientos para contraponerlos a las posibles consecuencias del “brexit”, que, según un informe del Gobierno británico, conllevaría un descenso de entre un 2,5 % y un 9 % del PIB escocés, según adelantó Sturgeon en el último consejo nacional del SNP.

En dicha reunión, Sturgeon, que hace poco indicó que antes de final de año decidirá si promueve la convocatoria de una nueva consulta de autodeterminación en Escocia, dijo que el informe se usará para avivar el debate en tal sentido.

La idea, según The National, es que el documento se haga público después de los congresos que los partidos políticos celebrarán el próximo mes y de cara a la elección de un nuevo vicepresidente del SNP.

El debate entre los candidatos a número dos del SNP está centrado en la necesidad de renovar los argumentos a favor de la independencia y en preparar al partido para ganar el máximo apoyo ante la perspectiva de un nuevo referéndum.

Desde la victoria del “brexit” en el referéndum celebrado en el Reino Unido en junio de 2016, el Gobierno nacionalista escocés ha amenazado con promover una segunda consulta separatista, tras la que perdió en 2014, cuando un 45 % de los escoceses votó a favor de la independencia frente al 55 % que optó por permanecer en el Reino Unido.

A diferencia de Inglaterra y Gales, y al igual que Irlanda del Norte, Escocia votó mayoritariamente, con un 62 % frente a un 38 %, a favor de permanecer en la UE en el referéndum del “brexit”.

Noticia con información de: www.eldiario.es