El exvicepresidente argentino Amado Boudou fue condenado el martes a cinco años y 10 meses de prisión por un caso de corrupción en el que se investigó la compra irregular de una empresa que imprimía papel moneda para el Estado.

El Tribunal Federal 4 de la ciudad de Buenos Aires consideró que en 2010 Boudou -por entonces ministro de Economía de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner- intercedió para levantar la quiebra de la firma Ciccone a cambio de quedarse con parte de la empresa a través de un testaferro.

Amado Boudou es el primer ex vicepresidente de Argentina encarcelado

Boudou, que en 2011 fue electo vicepresidente de la mano de Fernández, fue hallado “autor penalmente responsable de cohecho pasivo (recibir sobornos) y negociaciones incompatibles con la función pública”, según la sentencia que leyó el tribunal.

El exvicepresidente, que fue detenido de forma inmediata, se había declarado inocente y había señalado que la condena en su contra era parte de una persecución política contra exfuncionarios del gobierno de centroizquierda de Fernández.

“Los políticos que caminan por el carril que los poderosos deciden, caminan sin problemas. Los políticos que deciden cambiar la realidad, son perseguidos (…) Hay una cuestión de revancha, hay una cuestión de revancha de clase”, dijo Boudou antes de conocer el veredicto.

Con una posición acomodada desde su infancia y una sólida formación en economía, Boudou, de 55 años, tuvo una meteórica pero breve carrera que se torció cuando, aún en el Gobierno, las causas judiciales comenzaron a acecharle, y llevaron a su detención en pijama y descalzo a finales del año pasado.

La sentencia se conoce días después de que se disparara una resonante investigación sobre una red de corrupción que salpica a antiguos funcionarios de la expresidenta Fernández y a poderosos empresarios de Argentina.

Con información de www.lta.reuters.com y www.elespectador.com