Las actuaciones en el ámbito de la economía en Ecuador, apegadas al esquema del gobierno anterior fueron constantes durante el primer año de Lenín Moreno. Sin embargo, el nombramiento del empresario Richard Martínez, como ministro de Economía y Finanzas (el tercero de este periodo), parece dar un “giro de timón” en el manejo de la economía que genera expectativa en la nación.

“En mi opinión, Moreno descuidó el tema económico por enfocarse en resolver el problema político que era legitimar su presidencia, y generar un capital político que terminó en el distanciamiento con el exmandatario Rafael Correa y apertura al diálogo con otros sectores y aunque hubo un giro en el clima político no se hizo nada nuevo en lo económico. Se continuó con el ritmo de gasto anterior y buscando las mismas soluciones, basadas en adquirir más deuda”, reflexiona Marcos López, exdirectivo del Banco Central del Ecuador.

En tal sentido, el endeudamiento subió de forma importante entre abril del 2017 y del 2018, según las publicaciones de Finanzas. Esta pasó de $40.842,8 millones a $ 48.847,6 millones, un incremento de 7 puntos con relación del Producto Interno Bruto (PIB).

Esto, pese a que ya en julio del año pasado el presidente de Ecuador, reveló que no existía la “mesa servida”, que prometió Correa. Y cuestionó el enorme gasto que hizo, tras lo cual la Contraloría anunció una auditoría de la deuda, que finalmente fue el punto de partida para lograr que a nivel institucional se transparenten las cifras apenas esta semana.

En noviembre del año, se llevó a cabo la aprobación de la Ley de Reactivación Económica, cuyos puntos más relevantes eran el incremento de 3% al impuesto a la renta de sociedades; y la eliminación del manejo del dinero electrónico por parte del Central y su traspaso a la banca privada.

Sin embargo, después de la consulta popular, en febrero, se empezó a hablar de la nueva propuesta económica, que fue diseñada por el entonces ministro Carlos de la Torre. Pero no se llegó a concretar, pues Moreno nombró a la exministra del régimen anterior, María Elsa Viteri.

Ella duró dos meses en el cargo. Se fue sin presentar el plan anunciado el 2 de abril.

En el camino, según opina Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, el Gobierno buscó caminos para lograr la austeridad, sin conseguirlo de manera contundente.

El año anterior se dijo que se ahorraría un 10% de los gastos, aunque en el presupuesto para 2018 el rubro de salarios se elevó. Ahora se ha vuelto a hablar de austeridad y de un ajuste en ministerios, secretarías y empresas públicas.

En abril se emitió un decreto para reducir el número de asesores de jerárquico superior, con el cual saldrían unas 365 personas. El 4 de mayo se envió a 114 directores y asesores de Comunicación un oficio indicando que se debía reducir obligatoriamente la nómina de comunicadores en un 40%. Pocos días después, el 7 de mayo, se dio marcha atrás.

Mientras tanto , López considera que el Gobierno presentó medidas muy tibias y no un plan económico: “Ya se va a cumplir un año de la Presidencia de Moreno y no tenemos un programa económico, lo que equivale a habernos elevado en un avión sin plan de vuelo”.

Los analistas sostienen que, entre las ventajas de haber nombrado a Martínez, está la tranquilidad que se ha generado en los mercados, lo que se observa en la caída del Riesgo País de 748 a 661 puntos.

Noticia con información de: www.eluniverso.com