El partido bávaro Unión Social Cristiana (CSU) dio el lunes dos semanas a la canciller alemana, Angela Merkel, para que llegue a un acuerdo europeo sobre migración antes de que exija un freno a la inmigración que podría fracturar su coalición de Gobierno.

La cúpula directiva de la CSU acordó aplazar hasta la cumbre de la Unión Europea que se celebrará los días 28 y 29 de junio la introducción de una prohibición de entrada a los refugiados que ya se hayan registrado en otros países de la UE, dando algo de tiempo a Merkel para que alcance un acuerdo multilateral.

Merkel se opone a cualquier decisión unilateral del ministro del Interior y presidente de la CSU, Horst Seehofer, que revierta la política de 2015 de puertas abiertas a los inmigrantes y mine su autoridad.

“Le deseamos mucha suerte a la canciller”, afirmó Seehofer en una conferencia de prensa en Múnich. “Esto no tiene que ver con ganar tiempo ni nada por el estilo, sino que en julio, si no hay resultados a nivel europeo, debemos implementar esto. Tiene que ver con el funcionamiento de nuestro estado constitucional”, agregó.

Más de 1,6 millones de inmigrantes, en su mayoría musulmanes que huyeron de las guerras en Oriente Medio, han llegado a Alemania desde 2014

Merkel dio la bienvenida al compromiso en la disputa, que ha amenazado con desestabilizar una coalición gestada hace apenas tres meses, y dijo que su partido de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) decidirá cómo proceder cuando acabe el plazo de dos semanas.

La CSU, que deberá afrontar elecciones regionales en octubre, teme perder décadas de liderazgo en el rico estado sureño ante el partido antinmigración Alternativa por Alemania (AfD) si no endurece la política contra los inmigrantes.

La política migratoria de puertas abiertas de Merkel es considerada como una de las causas del auge del derechista AfD, el principal partido opositor en el Parlamento federal alemán.

Con información de www.lta.reuters.com