Kezia Dugdale es la sexta líder de los laboristas escoceses en la última década y quien ha mantenido notables discrepancias políticas con el líder Jeremy Corbyn, ha presentado su dimisión con efecto inmediato, esto para dar paso a un nuevo responsable en la región que prepare las elecciones legislativas autónomas de 2021. 

El anuncio se produce dos días después de la gira escocesa del líder Jeremy Corbyncon quien ha mantenido discrepancias (votó en su día contra su reelección y apoyó a su rival Owen Smith). “El partido necesita un líder con energía fresca y un nuevo mandato“, fueron las escuetas palabras la sexta líder.  

Dugdale, miembro del Parlamento autónomo de Edimburgo, dijo en un comunicado que la formación necesita “energía nueva” y “un nuevo mandato en la región”, donde los laboristas obtuvieron siete de los 59 escaños que tiene Escocia en la Cámara de los Comunes. 

“Lo he pensado mucho. Me preocupo por el Partido Laborista. Lo quiero y he dedicado mi vida adulta a servirle”, dijo Dugdale. 

“Y he llegado a la conclusión de que lo mejor para el valioso Partido Laborista, que ha hecho tantas cosas buenas por nuestro país, y ciertamente por mi, es dejar el testigo a otro”, agregó. 

Asegurando de esta forma a la BBC que decidiera apartarse del liderazgo antes de que fuese obligada a retirarse por los seguidores del líder Jeremy Corbyndel ala izquierda laborista, y dijo que hizo mucho esfuerzo para mejorar el apoyo laborista en Escocia. 

Los días de Kenzia Dugdale como líder estaban en realidad contados, pero el aparato del partido estaba en deuda con ella por su labor en los dos últimos años, en los que el Partido Laborista se recuperó de la debacle tras el referéndum de independencia hasta lograr siete escaños en Escocia en las últimas elecciones. 

La vida personal de Dugdale ha jugado también un papel notable en su partida. La ex líder, conocida por su defensa de los derechos de los homosexuales, inició hace meses una relación sentimental con la diputada nacionalista Jenny Gilruth.  

Su proximidad al Partido Nacional Escocés (SNP) había levantado las suspicacias en su propio partido. La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, llegó a humillarla en un debate público cuando reveló su disposición a apoyar un segundo referéndum en Escocia, en contra de las directrices políticas de su propio partido. “Hemos sido rivales, pero Kez Dugdale dirigió su partido con agallas y con determinación, y la admiro por eso“, escribió en twitter la propia Sturgeon. “Le deseo lo mejor en el futuro”. 

Corbyn por su parte destacó el esfuerzo de Dugdale y su “importante labor” por mejorar la suerte del Laborismo, que quedó en Escocia en tercer lugar en las elecciones generales del pasado junio, detrás del Partido Nacionalista Escocés (SNP), que obtuvo 35 escaños, y el Partido Conservador, que ganó 13, mientras que el Partido Liberaldemócrata sacó cuatro escaños. 

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