El Gobierno estadounidense anunció que impondrá nuevas sanciones contra Rusia por considerarla responsable de organizar un ataque químico contra el exagente de inteligencia Serguei Skripal, pese al continuo rechazo de Moscú a esa acusación.

En un breve comunicado difundido este miércoles, el Departamento de Estado dio a conocer que los castigos podrían entrar en vigor el próximo 22 de agosto o cerca de esa fecha.

Las sanciones se aplicarán en dos etapas, en la segunda se cortaría casi todo el lazo comercial

Según el texto, Estados Unidos determinó el 6 de agosto, bajo la Ley de Control de Armas Químicas y Biológicas y Eliminación de Guerra de 1991, que el Gobierno ruso usó armamento de ese tipo en violación de ley internacional.

Tal conclusión, de acuerdo con el documento, fue adoptada ‘ante el empleo del agente nervioso Novichok en un intento de asesinar al ciudadano Serguéi Skripal y su hija Yulia Skripal’.

Un funcionario del Departamento de Estado citado por The Washington Post manifestó que las sanciones podrían tener un impacto significativo en el comercio con Rusia.

Las restricciones están estructuradas para imponerse en dos partes, la primera de las cuales incluye una prohibición de licencias para el envío de algunos productos a la nación euroasiática, como dispositivos electrónicos.

De acuerdo con el diario, ‘si Rusia no acepta dejar de usar armas químicas y biológicas dentro de 90 días y acuerda permitir que los monitores de la ONU realicen inspecciones’, se aplicará una segunda ronda de sanciones más punitivas.

En esta etapa se cortaría casi todo el comercio entre los dos países, se reducirían las ya tensas relaciones bilaterales y podría incluirse la suspensión de los vuelos de Aeroflot a Estados Unidos.

Skripal, exagente de la inteligencia militar rusa, apareció inconsciente el pasado 4 de marzo en la ciudad de Salisbury junto a su hija.

De inmediato el Reino Unido acusó a Moscú de organizar un ataque químico contra ambos, en una postura que fue respaldada por varias naciones occidentales, para lo cual Londres argumentó el empleo de la sustancia 234 codificada con el nombre de Novichok, aunque su procedencia jamás fue identificada.

El gobierno británico afirmó que solo Moscú produce el Novichok, pero Rusia ha declarado ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas que la sustancia neuroparalizante fue producida y patentada en Estados Unidos en 2015.

Además, Rusia exige al Reino Unido conocer detalles del antídoto empleado en el caso y si se ha desarrollado la sustancia 234 en los laboratorios de Port Down, una instalación ubicada a unos pocos kilómetros de Salisbury.

El 4 de agosto último el embajador ruso en Londres, Alexander Yakovenko, señaló que durante el declarado proceso de investigación del caso de Skripal, las autoridades británicas prácticamente eliminan todas las evidencias.

Con información de www.prensa-latina.cu