Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció el ataque militar contra Siria, como respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Bashar al Asad el sábado pasado en Duma.

Los “ataques con misiles de precisión” son coordinados con Francia y Reino Unido y una respuesta a las “capacidades de armamento químico” de la dictadura en Siria.

“Ordené a las fuerzas armadas de Estados Unidos que lancen ataques de precisión a blancos asociados con la capacidad de armas químicas del dictador Bashar al Asad”, dijo Trump en un discurso televisado.

La ofensiva militar combinó ataques aéreos y misiles desde buques en el Mediterráneo, según fuentes militares citadas por CNN, y los objetivos fueron escogidos para evitar impactar a fuerzas rusas, dijo Joe Dunford, jefe del Comando Conjunto estadounidense.

Varias agencias de noticias reportaban que fuertes explosiones iluminaban el cielo de Damasco, la capital siria, mientras Trump hacía el anuncio.

La televisión siria reportó que las defensas aéreas de Siria han respondido a la “agresión estadounidense” y derribaron 13 cohetes al sur de Damasco, según la agencia de noticias AP.

“El malvado y despreciable ataque dejó a madres, padres y niños retorciéndose de dolor”, dijo Trump, al tiempo que advirtió que Estados Unidos está preparado para presionar de manera “sostenida” a al Assad hasta que “detenga el uso de armamento químico prohibido”.

“Son crímenes de un monstruo”, aseguró.

Cuatro aviones de guerra británicos dispararon misiles contra un complejo militar sirio cerca de Homs, sospechoso de albergar sustancias para fabricar armas químicas, informó el ministerio de Defensa británico.

La ofensiva tuvo como blanco “centros de investigación científica, varias bases militares, sedes de la Guardia Republicana y la Cuarta División en la capital y sus alrededores“, según la ONG Observatorio Siria de Derechos Humanos. Aún no hay información sobre posibles víctimas.

El mandatario estadounidense responsabilizó a Rusia e Irán de “apoyar, equipar y financiar al régimen criminal” de Siria y acusó al gobierno de Vladimir Putin de “incumplir sus promesas” de impedir que el régimen de Asad use armas químicas.

“Rusia debe decidir si continuará en este camino oscuro o se unirá a las naciones civilizadas como una fuerza de estabilidad y paz”, dijo.

James Mattis, secretario de Defensa de EEUU, dijo durante una rueda de prensa que “no hay planes para más ataques contra Siria” y que hasta el momento no hay “reportes de pérdidas” por parte de EEUU ni de aliados.

La primera ministra británica, Theresa May, dijo que no había “alternativa” al uso de la fuerza en Siria, al confirmar que el Reino Unido se unió a a Francia y Estados Unidos en lanzar los ataques.

“He autorizado a las fuerzas armadas británicas a llevar a cabo bombardeos coordinados y dirigidos para degradar las capacidades de armas químicas del régimen e impedir su uso”, dijo en un comunicado.

Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron dijo que la respuesta militar conjunta es contra el “arsenal químico clandestino” de Siria y porque “no podemos tolerar la banalización del uso de armas químicas”.

La Presidencia de Siria escribió en su Twitter que “las almas de Dios no serán humilladas”.

En un ataque parecido ordenado por Trump el año pasado, EEUU utilizó a sus buques de guerra en el Mediterráneo para bombardear posiciones de Al Asad.

Noticia con información de: www.elnuevoherald.com