El Vaticano expresó el jueves “vergüenza y dolor” por el caso de sacerdotes que abusaron de niños en Pensilvania, en su primera respuesta a un informe de un gran jurado estadounidense que se conoció esta semana.

Sacerdotes católicos en Pensilvania abusaron sexualmente de miles de niños durante décadas y silenciaron a las víctimas mediante “el uso de la fe como un arma” y una campaña sistemática de encubrimiento por parte de sus obispos, dijo el martes el fiscal general del estado.

La Corte Suprema de Pensilvania publicó un informe que documenta un millar de casos de abusos sexuales perpetrados por curas. Según el informe, más de 300 sacerdotes abusaron de niñas y niños durante las últimas siete décadas; se trata de la investigación más exhaustiva que se ha llevado a cabo sobre el abuso sexual de la Iglesia Católica en Estados Unidos. Casi todos los casos de abuso que encontramos son demasiado viejos para ser enjuiciados, aclararon.

En una declaración, el portavoz del Vaticano Greg Burke sostuvo que la Iglesia Católica “debe aprender lecciones duras de su pasado”, y que la Santa Sede prometió que los abusadores y facilitadores serán responsabilizados por sus acciones.

El comunicado enfatizó “la necesidad de cumplir” con la ley civil, incluida la denuncia obligatoria de abuso contra menores, y dijo que el Papa entiende cómo “estos crímenes pueden sacudir la fe y el espíritu de los creyentes” y que quiere “erradicar este trágico horror”. “Las víctimas deben saber que el Papa está de su parte”. “Aquellos que han sufrido son su prioridad y la Iglesia quiere escucharlos para erradicar este trágico horror que destruye la vida de los inocentes”.

El documento de casi 1.400 páginas publicado por la Corte Suprema de Pensilvania describe el comportamiento de los sacerdotes pederastas de seis de las ocho diócesis del Estado. En la diócesis de Erie, por ejemplo, un sacerdote le confiesa al obispo que violó al menos 15 niños, uno de ellos de siete años. El líder reliogoso lo felicita por ser una persona “sincera” y por lograr “avanzar en su adicción”.

“Algunos fueron manipulados con alcohol o pornografía. A algunos les hicieron masturbar a sus agresores, o fueron manoseados por ellos. Algunos fueron violados oralmente, algunos vaginalmente, algunos analmente”, denuncia el texto.

Con información de www.es.reuters.com y www.elpais.com