El pueblo de Chile elegirá nuevo presidente este domingo 19 de noviembre. Ocho candidatos aspiran a la presidencia y tienen  sobre sus hombros cumplir con las peticiones de los ciudadanos que redundan en derechos sociales. 

A pocos días para que finalice la campaña, la mayoría de las encuestas muestran que el ganador sería el empresario Sebastián Piñera, quien gobernó el país entre 2010 y 2014. ¿Se cumplirá este vaticinio?

El sondeo difundido recientemente por el Centro de Estudios Públicos (CEP), atribuye a Piñera (Chile Vamos, derecha) un 34,5 %, seguido de Alejandro Guillier (Fuerza de Mayoría, centro izquierda) con un 15,4 %, y Beatriz Sánchez (Frente Amplio, izquierda) con un 8,5 %.

En el cuarto lugar, se ubica Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista), con un 6,1%. Carolina Goic (Democracia Cristiana) registró un 3,0%. En los últimos lugares quedaron el candidato José Antonio Kast (Independiente), con 2,2%, el senador del Partido Pais, Alejandro Navarro, con 0,5% y la carta del partido Unión Patriotica, Eduardo Artés, con 0,3%.

Pero hay una duda recurrente, las encuestas no aclaran si será necesaria una segunda vuelta, que se celebraría el 17 de diciembre, para elegir al triunfador de las elecciones en un eventual cara a cara con el senador independiente Alejandro Guillier, abanderado de la coalición progresista Fuerza de Mayoría, nombre adoptado por el oficialismo tras la salida de la Democracia Cristiana.

Para ganar la presidencia en primera vuelta se necesita el 50% de los votos, en un país donde el voto es voluntario y los analistas calculan que la abstención rondará el 60% de los 14,3 millones de chilenos con derecho al sufragio. Los sureños también elegirán 155 nuevos diputados y la mitad del Senado.

El legado de Bachelet

Michelle Bachelet, la actual presidenta. terminará su gobierno en marzo de 2018 y, según las encuestas, lo más probable es que su coalición pierda los comicios para elegir a su sucesor.

Este domingo los chilenos están citados a votar por alguno de los ocho candidatos que llegan a los las elecciones representando a una dirigencia política en crisis, desprestigiada.

De acuerdo a las últimas encuestas, Bachelet terminará su mandato con una aprobación de entre 20 y 25%. Su primer periodo, entre 2010 y 2014, lo acabó en 80%.

Esta vez la mandataria no saldrá en hombros, sino entre ataques viscerales de una parte de la población que la califica de “corrupta” e “incompetente” y tampoco se ahorra insultos personales cargados de una odiosidad pocas veces vista.

Pero es difícil saber cuántos chilenos piensan realmente así, porque ni siquiera ese 25% genera consenso y hay encuestas que estiman su aprobación en 40%. La campaña ha profundizado las divisiones en Chile y la herencia de Bachelet, que no es candidata ni apoya a ningún candidato directamente, ha sido un tema importante.

Sin embargo, mientras en su país natal el debate sobre su legado genera división, en el exterior parece haber un consenso: su gobierno, dicen, cambió a Chile para siempre.

 

(Noticia con información de: rpp.pe y bbcmundo.com)