Escocia se ha convertido en la primera región del Reino Unido en aprobar una ley que garantiza que al menos la mitad de los cargos directivos de todas las instituciones públicas estén ocupados por mujeres, en medio del debate sobre igualdad y brecha salarial que vive en territorio británico.

La legislación, aprobada por el Parlamento escocés, determina que para 2022, la proporción de mujeres miembros ejecutivos de un organismo público debe ser al menos del 50%.

Dicha regulación se aplicará a los equipos de dirección de colegios, universidades y algunos organismos públicos, incluidos los consejos de sanidad, las agencias empresariales y destacados entes como la policía y el servicio de bomberos escocés.

La aprobación de esta medida tiene lugar en un momento en que el debate sobre el sexismo en el trabajo y la brecha salarial entre hombres y mujeres están muy presentes en la opinión pública británica.

Esta última polémica se desencadenó luego de que una periodista de la BBC dimitiese al descubrir que cobraba menos que algunos de sus compañeros, lo que ha llevado a otras profesionales de la cadena a pedir aumentos de sueldo.

La ministra de Igualdad del Ejecutivo escocés, Angela Constance, dijo que el objetivo es “corregir la escasa representación de las mujeres en los consejos públicos” para asegurar que sus voces “den forma a las decisiones que se toman” y que tienen un impacto sobre los servicios públicos.

“Las mujeres representan el 51% de nuestra población, pero están infrarrepresentadas en puestos de toma de decisiones. Esto no es aceptable y en 2018, simplemente no debería ocurrir”, afirmó.

Constance recalcó que la norma creará “una Escocia más justa” que caminará “hacia la destrucción del techo de cristal de una vez por todas”.

La presidenta del grupo de activistas “Mujeres 50:50”, Talat Yaqoob, también apoyó la medida al señalar que las juntas de dirección “juegan un papel muy importante en la prestación de servicios públicos”.

Según esta activista, los servicios públicos son utilizados mayoritariamente por mujeres, por lo que consideró “justo” que tengan poder de decisión.

Emma Ritch, directora ejecutiva de la organización feminista Engender, destacó que es “crucial” que tales órganos de dirección “incluyan a mujeres de diferentes entornos socioeconómicos, mujeres negras y de minorías étnicas y mujeres lesbianas, gays, bisexuales y transgénero”.

Noticia con información de: www.lavanguardia.com