Escocia podría convertirse en el primer país del Reino Unido en prohibir la venta y el uso de pitillos plásticos. Esta medida, se une a la que tomó en enero de este año, que decidió prohibir el uso de copitos para orejas precisamente para reducir la contaminación del océano.

Así lo dio a conocer la Secretaria Ambiental de Escocia, Roseanna Cunningham, durante una entrevista con el diario Sunday Mail. En tal sentido, la funcionaria de gobierno explicó que la idea es que a finales de este año entre a regir la prohibición en la manufactura y venta de copitos para orejas, y que, a partir de 2019, lo mismo suceda con los pitillos.

“Le recomiendo muy encarecidamente a los fabricantes de pitillos que entiendan que el cambio es inminente y que busquen alternativas ahora mismo” expresó la funcionaria del gobierno en el diario inglés. Otros funcionarios del gobierno escocés le expresaron al diario The Independent que están comprometidos a “ponerle fin a la cultura escocesa de desperdicio y estamos considerando cómo podemos reducir los productos de un único uso, como los pitillos plásticos”.

Para lograr este objetivo, el gobierno de Escocia anunció que convocará a un panel de expertos que le recomiende métodos para reducir el consumo de productos plásticos de un solo uso, con medidas que pueden incluir la introducción de impuestos, por ejemplo.

Si bien la Secretaría medioambiental del país sabe que que el proceso de transición implica generar alternativas para el uso de pitillos, la funcionaria al frente del proyecto explica que “se trata de asegurarnos de que estos productos estén fuera de los estantes, de los domicilios y restaurantes”.

Esta no es la primera medida que toman los gobiernos del Reino Unido para disminuir el uso del plástico. En 2015, en todo el Reino Unido empezó a regir un impuesto para las bolsas de plástico y, de acuerdo con las cifras oficiales, esto disminuyó el consumo de este tipo de productos en un 85%.

La medida llega tras la preocupación que levantó la más reciente edición de la serie Blue Planet de la BBC. En ella, la cadena de televisión pública exploró los efectos nocivos de la contaminación en el océano. Fue tanto el choque, que el Palacio de Buckingham expresó su “fuerte deseo” de atacar este problema. Además, el país prohibió la comercialización de las microparticulas de plástico.

Por su parte, Roseanna Cunningham, remató la entrevista señalando que los copitos para orejas y los pitillos son solo el principio. Y que si bien no existe una lista definitiva de productos plásticos que quieren sacar de circulación, “definitivamente para el final de este gobierno queremos extender la medida”. 

Noticia con información de: El Espectador