España emitió una orden nacional e internacional de busca y captura contra el rapero Valtonyc, condenado a tres años y medio de cárcel por presunto enaltecimiento del terrorismo e injurias graves a la Corona.

El músico de 24 años tenía de plazo hasta este jueves para presentarse en cualquier prisión del país y comenzar a cumplir condena, pero evitó la cita y podría encontrarse en Bélgica, según versiones periodísticas.

José Miguel Arenas, cantante y compositor de Palma de Mallorca y más conocido como Valtonyc, se encuentra en paradero desconocido, señaló en un comunicado la fiscalía de la Audiencia Nacional española.

El rapero fue sentenciado el 22 de febrero de 2017 por la Audiencia a tres años y medio de prisión por enaltecimiento del terrorismo, injurias graves a la realeza y amenazas a políticos en las letras de sus composiciones, distribuidas sobre todo en Internet.

Esa decisión fue ratificada en febrero último por el Tribunal Supremo.

La Sala Segunda del Supremo rechazó entonces los argumentos del acusado, que aludió a la libertad de expresión y a la creación artística, y subrayó que el lenguaje del rap es extremo, provocador, alegórico y simbólico.

Sin embargo, el alto tribunal desestimó sus explicaciones y avaló la sentencia al constatar ‘la gravedad de las expresiones contenidas y su correcto encaje en los tipos penales de referencia’.

Estimó que las canciones escritas por Arenas y publicadas en la red de redes incluían mensajes de apoyo al grupo armado vasco ETA, así como ofensas a la monarquía o intimidaciones contra políticos de las islas Baleares, de donde es oriundo el artista.

El fallo desató un fuerte debate sobre el respeto a las libertades individuales en España, donde diversos dirigentes y organizaciones defensoras de los derechos humanos contrastaron la dureza de la sanción con la impunidad que disfrutan políticos corruptos.

Centenares de personas se concentraron la víspera en Barcelona, la capital de Cataluña, para denunciar lo que consideraron un incremento de la represión ejercida sobre la libertad de expresión y manifestación en esta nación europea.

Encarcelar a un artista por las letras de sus canciones sobrepasa todo lo esperable en la persecución a la libertad de expresión en España, que está alcanzando cotas insoportables, deploró la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI).

‘Es desconcertante ser testigo en pleno siglo XXI de algo parecido a la Inquisición’, denunció recientemente la PDLI, integrada por un grupo de organizaciones y personas del ámbito jurídico, del periodismo y de los movimientos sociales.

Lo que estamos viendo es inaudito e impropio de una democracia plural: la persecución de la canción protesta, insistió la presidenta de la citada plataforma, Virginia Pérez. (Prensa Latina)