Tras ganar su vigésimo título de un torneo del Grand Slam luego de proclamarse campeón del Open de Australia, Roger Federer ya se establece metas para el futuro y uno de esos objetivos más cercanos es asaltar de nuevo el cetro del tenis mundial, algo que el de Basilea no hace desde el 4 de noviembre de 2012 y del que tan sólo le separan 155 puntos.

Esa misma semana que Federer juega en Dubai se espera que Rafa Nadal juegue en Acapulco. Si Federer no gana el título en Dubai, Nadal tendría opciones de retener el número 1 en un torneo que pone 500 puntos en juego y en el que Nadal defiende 300 de 2017 tras caer en la final ante Sam Querrey.

El español debe estar recuperado de la lesión sufrida en Melbourne, de grado 1, en el psoas iliaco de la pierna derecha.

“Estamos en conversaciones con la organización de Dubai, pero cuando comenzó el Open de Australia avisé que me gustaría tomar una decisión sobre mi participación después de Melbourne”, explica Federer. “Así tenía que ser, ya que tras el torneo uno sabe cómo se siente realmente, si ha habido lesiones o no”, puntualiza.

“Ahora sé cómo y dónde estoy. Pasaré unos días con mi familia, y decidiremos si juego en Dubai, así como también deberé decidir qué pasa con la temporada de tierra batida. Es posible que juegue algo, pero también que no juegue nada”, dejó abierto Federer un periplo en la arcilla de tierra batida que se saltó íntegramente en 2017, Roland Garros incluido.

Noticia con información de: chile.as.com y www.mundodeportivo.com