El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha enviado una nueva advertencia sobre la creciente actividad en el mercado inmobiliario de Irlanda, debido a que algunas medidas de los precios residenciales parecen “modestamente sobrevaloradas”.

El organismo internacional presidido por Christine Lagarde, lo explicó de esta manera en los resultados preliminares de su misión en el país como parte de las consultas regulares bajo el Artículo IV, aunque ha subrayado que “aún no se observan riesgos inmediatos sobre la estabilidad financiera”.

“Las condiciones favorables del mercado laboral, los mayores ingresos y la mejora de las finanzas de los hogares han impulsado la demanda de viviendas, mientras que la construcción solo se ha recuperado de forma muy débil desde la crisis”, ha explicado el FMI, que apunta a un incremento de los precios de la vivienda de doble dígito y asegura que el del alquiler ha superado el nivel previo a la crisis.

A fin de abordar la problemática, el FMI con sede en Washington aconseja tomar medidas adicionales para racionalizar los procesos de planificación en el sector de la construcción, avanzar en la reestructuración de la deuda de las empresas constructoras en dificultades pero viables o limitar los tipos de hipotecas a los ingresos de los prestatarios.

De igual manera exige mayores esfuerzos en lo que respecta a la expansión de la vivienda social, con un esquema que garantice que se dirija estrictamente a los hogares de bajos ingresos, mientras que pide que la provisión de préstamos con riesgo de mora fuera del sistema bancario continúe siendo limitada y se someta a una estricta evaluación.

Noticia con información de: El Economista