Los Golden State Warriors aseguraron su estatus como una dinastía en la NBA el viernes tras arroyar a los Cleveland Cavaliers y conseguir su tercer título en cuatro años, y uno que podría llevar a LeBron James a otros equipos en busca de triunfos. Es la primera barrida en una final desde 2007. 

La cuarta serie final consecutiva de la NBA entre los dos rivales se ha revelado como la más desigual, con los Warriors obteniendo el título del mejor en siete partidos por la mínima de 4-0, sellando una victoria 108-85 en Cleveland para revalidar su hegemonía.

“Todos queremos algo que sea más grande que nosotros. Creo que queremos vernos triunfar mutuamente”, dijo el mejor jugador de la final, Kevin Durant, a periodistas. “Queremos unirnos y descubrir cosas en la cancha de baloncesto”.

Tras un comportamiento por debajo de lo normal en el tercer partido, el base de los Warriors Stephen Curry respondió con una espectacular noche de aciertos, marcando un récord de 37 puntos, mientras que James logró 23.

Los Cavaliers se recuperaron de una desventaja de 11 puntos antes de un mate de James cerca de la mitad del segundo cuarto que puso al público local a sus pies.

Pero sólo fue cuestión de tiempo que los Warriors, que presumen de tener quizás la ofensiva más potente que haya visto la NBA, tomara el control en un tercer tiempo ampliando su dominio con un colchón de 21 puntos que se llevó las esperanzas de remontada de los Cavs.

James reveló después que jugó los últimos tres partidos con una herida grave y autoinfligida en la mano, sufrida en el primer partido de la final.

La derrota deja a Cleveland con gran incertidumbre, y James, el mejor jugador de su generación, podría fichar en otro lugar como agente libre tras el 1 de julio, algo que se espera ampliamente.

James, que jugó su octava serie final consecutiva de la NBA y la cuarta con los Cavs, ha remolcado a su equipo desde que volvió en 2014, pero probablemente necesitaría algunos añadidos para seguir en su equipo.

James dijo que aún no sabía dónde jugaría la próxima temporada. “Cuando decida lo que voy a hacer con mi futuro, mi familia y los amigos que han estado conmigo los últimos 20 años, tendré algo que decir”, dijo.

Con información de www.es-reuters.com