El Grupo de Lima, conformado por más de una decena de países de América, hizo un “último llamado” al Gobierno de Venezuela para que suspenda las elecciones del domingo, en las que el presidente Nicolás Maduro busca su reelección, y tildó el proceso como “ilegítimo y carente de credibilidad”.

El grupo, integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, condenó “al régimen autoritario” de Maduro por considerar que ha violentado la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos.

Los países participantes (…) hacen un último llamado al Gobierno de Venezuela a suspender las elecciones generales previstas para el próximo 20 de mayo”, dijo el grupo en un comunicado.

(Las elecciones) han sido convocadas por una autoridad ilegítima, sin la participación de todos los actores políticos venezolanos, sin observación internacional independiente y sin las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y democrático”, agregó.

Funcionarios de la mayoría de los gobiernos del grupo se reunieron el lunes en Ciudad de México para abordar la situación en Venezuela y “el agravamiento de la crisis política, económica, social y humanitaria en ese país”.

Maduro, que gobierna Venezuela tras ganar unas elecciones por una pequeña diferencia en 2013, ha llamado a la comunidad internacional a respetar las elecciones en su nación, sumida en la peor crisis en la historia moderna del país, otrora potencia petrolera.

El grupo dijo que analizó los diferentes escenarios tras las elecciones e identificó acciones que podrían tomar de manera colectiva o individual en el ámbito diplomático, económico, financiero y humanitario, pero no se entregaron más detalles.

A través de un comunicado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, instó a los miembros del grupo a impedir que los líderes venezolanos usen sus sistemas financieros y a prohibir la entrada a sus países.

El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, culpa a Maduro por una profunda recesión e hiperinflación que han causado escasez de alimentos y ha provocado que muchos residentes se vayan de Venezuela.

Con información de lta.reuters.com