Los inmigrantes europeos que residen en Reino Unido y deseen registrarse para poder permanecer en el país tras el Brexit, que se concreta el 29 de marzo de 2019, podrán hacerlo a través de una nueva aplicación (app) que actualmente se encuentra en fase de pruebas y que sólo espera a que avancen un poco más las negociaciones para comenzar.

Así lo anunció la prensa británica este viernes, asegurando que, a pesar de que estaba previsto que se empezasen a hacer las primeras pruebas en enero de este mismo año, las palabras de Theresa May dejando en el aire el status de aquellos que vengan después de que abandonen la Unión Europea han retrasado su implementación hasta estar seguros de cuál va a ser el escenario final. “Después del anuncio de la primera ministra sobre los ciudadanos europeos, la confianza en el sistema ha desaparecido”, dudó una de las fuentes consultadas por la prensa inglesa.

La postura oficial siempre ha sido la de introducir el proceso definitivamente a finales de 2018, -previsiblemente en otoño según apuntan fuentes del Home Office- pero, en previsión de un colapso del sistema, los británicos quieren ir haciendo pruebas durante los alrededor de siete meses que restan hasta entonces.

De esta manera, se cambiaría el engorroso proceso de aplicación para el permiso de residencia -en formato físico, con un formulario de 85 páginas y con un proceso en muchas ocasiones traumático y costoso para quienes lo emprendían- por un sistema vía app que “llevaría en torno a 10 o 20 minutos”, tal y como apuntan quienes han podido ver las primeras capturas de pantalla de su funcionamiento.

Quienes decidan registrarse para poder seguir residiendo en Reino Unido de manera legal tendrán, entre otras cosas, que escanear su pasaporte y proveer su número de la seguridad social británico. Con el chip del documento, y los datos del NIN (National Insurance Number), el Gobierno podrá cruzar los datos para tener acceso a los impuestos y las pensiones para confirmar cuánto tiempo lleva viviendo ésa persona en el país.

Por otro lado, el sistema proporciona una respuesta prácticamente inmediata al proceso de aplicación, ya que aquellos que lleven residiendo cinco años o más en el país y respondan a “seis o siete” preguntas básicas acerca de su nacionalidad y su estatus laboral, recibirán automáticamente por correo electrónico un número de registro de “estatus permanente”. Quienes lleven menos de cinco, en cambio, recibirán uno temporal.

Resuelto el gran escollo de facilitar el proceso, -ya que habría sido imposible tramitar por el procedimiento antiguo las más de dos millones de solicitudes de ciudadanos europeos que ahora mismo se calcula que residen en Reino Unido – ahora la duda está en saber qué pasará con aquellos que no tengan acceso a internet y en cómo espaciar las solicitudes para no tumbar el sistema informático.

Noticia con información de: El Mundo