El Gobierno de Irlanda informó este jueves, que Apple comenzará en los próximos dos meses a ingresar en una cuenta depósito, los 13,000 millones de euros que la empresa estadounidense se ahorró por ventajas fiscales ilegales.

Altos funcionarios del Ministerio de Finanzas explicaron al Comité de Cuentas Públicas del Parlamento de Dublín que el Ejecutivo también dará a conocer en breve la identidad del fondo fiduciario que administrará esa cuenta. Apple está obligada a depositar los 13,000 millones de euros reclamados por la Comisión Europea (UE) por las ayudas ilegales concedidas por Dublín.

El Gobierno de Irlanda ha mostrado siempre su reticencia a ‘rescatar’ ese dinero, primero porque aseguran que no ha habido trato de favor con la tecnológica y segundo porque lo está en juego es mucho más: un sistema impositivo que es la piedra angular de su política económica, que ha atraído al país a cientos de multinacionales, entre ellas Google y Facebook.

Aunque la decisión de Bruselas no amenaza directamente al impuesto de Sociedades, que con un tipo del 12,5% es el más bajo de toda Europa, el gobierno irlandés ha prometido estar al lado de las empresas por su contribución a la economía. “No hacerlo sería como comernos las semillas de la patata”, ilustró el ministro de Finanzas, en referencia al daño que haría a generaciones futuras ponerse en contra de Apple.

Dicho fondo, elegido en proceso de licitación, tal y como establece la normativa comunitaria, tiene como objetivo la salvaguarda del dinero y la gestión de las futuras operaciones de inversión.

El Ejecutivo comunitario presentó el pasado 4 de octubre una denuncia judicial contra el Gobierno irlandés por no recuperar los 13,000 millones de euros que Apple se ahorró a través de las citadas ventajas fiscales ilegales.

Dublín calificó esa decisión de “lamentable” e insistió en que estaba dando los pasos necesarios para recuperar esa cantidad de dinero, como le ordenó por primera vez la CE en 2016, aunque sigue negando que haya ofrecido un trato de favor en materia de fiscalidad a Apple.

Mientras el caso se revisa en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), el Ejecutivo irlandés está obligado a establecer un fondo fiduciario independiente, un proceso que le ha costado, de momento, 2,5 millones de euros, según reveló hoy el Comité de Cuentas Públicas.

Esta cuenta, gestionada principalmente en euros, llevará a cabo inversiones de bajo riesgo, con el objetivo de preservar la máxima cantidad del capital.

Noticia con información de: www.eleconomista.es