El gobierno italiano ratificó la necesidad de cambiar el código vial para considerar obligatorio el uso de asientos con dispositivos anti-abandonos y con ello evitar la muerte de niños olvidados dentro de los vehículos.

En declaraciones a Radio24 el ministro de Infraestructura y Transporte, Danilo Toninelli, expresó que las pocas decenas de euros que tendrán que gastar las madres y los padres lo harán con alegría. Creo que el Estado intervendrá con una deducción de hasta 200 euros para el pago de impuestos, expresó y señaló que ‘estamos del lado de los ciudadanos, pero es una norma fundamental’.

El parlamento desempolvó una propuesta de octubre de 2014, tiempo en que fenómenos semejantes eran poco frecuentes en Italia

Antes, desde su cuenta en Facebook, Toninelli refirió que una pequeña modificación del artículo 172 de la ley puede ser esencial para salvar la vida de niños y evitar que una simple distracción derive en una tragedia ‘que marca para siempre un padre, una madre, una familia’.

El sistema consiste en un sensor que detecta la presencia del menor en su interior una vez cerradas las puertas del automóvil y envía un mensaje al teléfono móvil del propietario.

Tras las declaraciones del funcionario reaparecen en la prensa las tristes historias de cómo murieron Giorgia (un año), Andrea (dos), María (dos), Elena (22 meses), Jacopo (11 meses), Lucas (dos) y Vicenza (17 meses).

 

Meses atrás, aún bajo el anterior gobierno del Partido Democrático, cuando comenzaron a presentarse casos de manera recurrente, el parlamento desempolvó una propuesta de octubre de 2014, tiempo en que fenómenos semejantes eran poco frecuentes en Italia.

Uno de sus anteriores impulsores, el diputado Gianni Melilla, de la agrupación de centro izquierda ‘Artículo 1, Movimiento de Demócratas y Progresistas’, consideró una vergüenza la dilación. El legislador consideró que después de una tragedia ocurrida en esas fechas esperaba que el gobierno y la mayoría (parlamentaria) adquirieran conciencia de cuan inmoral resulta perder más tiempo.

Con información de www.prensa-latina.cu