El sábado, el izquierdista Jeremy Corbyn fue reelecto líder del Partido Laborista del Reino Unido, el cual lleva meses viviendo una fuerte crisis interna.

El triunfo de Corbyn tuvo lugar a pesar del intento de los diputados más moderados de su partido de removerlo por temor a que su agenda los haga perder en las próximas elecciones.

Después de una intensa campaña y un proceso de elecciones internas que duró más de dos semanas, los miembros del Partido Laborista, los simpatizantes y los grupos afiliados -mayoritariamente sindicatos- le dieron mayoría a Corbyn por segunda vez consecutiva.

El político obtuvo 61,8% de los votos frente a 38,2% que alcanzó su rival, el diputado Owen Smith, representante del ala más centrista del partido. De esta manera, Corbyn se impuso con 313,209 votos, cerca de 60,000 más de los que obtuvo el año pasado, cuando asumió el liderazgo del laborismo por primera vez.

En su primer discurso, luego de que se dieran a conocer los resultados, Corbyn pidió a su partido a “trabajar juntos para lograr un verdadero cambio” en Reino Unido y prometió hacer “lo que esté a su alcance” en respuesta a “la confianza y el apoyo, y unificar al partido”.

El laborismo vivió en los últimos meses una crisis que dividió al partido entre los más izquierdistas, que apoyan a Corbyn, y lo más moderados, que consideran que el líder laborista no podrá ganar las elecciones generales con su agenda progresista. Sin embargo, Corbyn ganó y tendrá que negociar, sobre todo con los diputados, si no quiere seguir profundizando la división. “Tenemos mucho más en común que lo que nos divide. Hagamos borrón y cuenta nueva y comencemos con el trabajo que tenemos que emprender juntos como partido”, agregó el dirigente.

Asimismo, aseguró que luchará para lograr “una alternativa genuina” al gobierno de la primera ministra conservadora británica, Theresa May, que supone “una nueva versión del gobierno de derecha de David Cameron” y “amenaza con hacer retroceder al país”.

Owen Smith, por su parte, felicitó a Corbyn y destacó su victoria “contundente” y su capacidad para “movilizar” a tantas personas en los últimos meses, hasta lograr superar el medio millón de miembros del laborismo, más que ningún otro partido europeo. Consideró que el resultado de las internas pone en evidencia que el movimiento laborista “continúa dividido” y que será tarea de Corbyn “sanar las divisiones” y “unificarlo”.

Noticia con información de: www,ladiaria.com.uy