El presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, continuará en el cargo hasta julio de 2021, tal como estaba previsto desde el inicio, después de que la oposición radical a su Gobierno fracasara la noche del jueves en un intento de destituirlo por supuesta “incapacidad moral permanente”. 

 Los partidos Fuerza Popular (FP) y Frente Amplio(FA), que representan los extremos derecho e izquierdo respectivamente en el abanico ideológico del Congreso, solo sumaron algunos aliados para llegar a 78 votos, nueve menos de los que se necesitaban para enviar al liberal Kuczynski a su casa, destacaron agencias.

Fundamental en la jornada fue el parlamentario Kenji Fujimori, de FP pero en rebeldía interna frente al liderazgo de su hermana Keiko, quien no solo se abstuvo sino que logró que nueve de sus correligionarios optaran por la misma vía.

Eso fue clave en el resultado, que dejó además 19 votos en contra de la moción -incluidos todos los 18 del partido oficialista Peruanos Por el Kambio (PPK)- y 21 abstenciones, encabezadas por el movimiento izquierdista Nuevo Perú (NP), además de “los desertores” fujimoristas.

La historia

Kuczynski, de 79 años, era acusado de “incapacidad moral permanente” derivada de su supuesta conducta reiterativa de negar vínculos contractuales con Odebrecht, la gigante de la construcción brasileña, cuyas prácticas de corrupción remecen a 12 países, 10 de ellos de América Latina. 

La jornada, que se prolongó por cerca de 14 horas, comenzó con la participación del propio Kuczynski y de su abogado, el ex parlamentario y connotado constitucionalista Alberto Borea, quienes hicieron los descargos e insistieron en que la acción era “un golpe de Estado” promovido por FP, partido que le ha hecho radical oposición al Gobierno desde que comenzó el mandato en julio de 2016.

Kuczynski insistió en que si bien es cierto que una consultora de su propiedad, Westfield Capital, prestó servicios a Odebrecht, ello ocurrió cuando él estaba apartado de la firma en la primera mitad de la década pasada, y por tanto recién ahora se enteró de esos nexos.

El presidente admitió ser un desordenado y presentó disculpas por ello ante los peruanos, pero insistió en que a lo largo de sus 57 años de carrera profesional ha sido un hombre honesto.

 

Noticia con información de DPA / eluniversal.com