Hoy en día muchos conceptos de educación modernos basados en la psicología infantil se han malinterpretado, haciéndole creer a algunos padres que los niños no deben tener límites en sus acciones, nada podría estar más lejos de la realidad.

Los límites no solo son necesarios, son imprescindibles en la crianza y la formación de todos los niños en el mundo, ya que ellos están en pleno proceso de formación y la mayoría de sus acciones están orientadas en función a los límites que está aprendiendo a identificar.

Acá te dejo algunos consejos que te pueden ayudar en este difícil pero necesario proceso:

1.- Coherencia: es importante mantenerse firme y con coherencia en las decisiones, por ejemplo si le dices a tu pequeño que no podrá ver televisión por un tiempo como consecuencia de una conducta negativa, no debes, asegúrate de cumplirlo.

2.- Objetividad: muchas veces llenamos a nuestros hijos de frases como “pórtate bien” “se bueno” que realmente son muy abstractas para ellos y pueden llevar a confusiones, por el contrario exponle con claridad lo que quieres, por ejemplo “habla bajito en el restaurante” “toma mi mano al cruzar la calle”

3.- Acentúa lo positivo: debes basar la educación de tu hijo en prestar atención y reafirmar siempre las conductas positivas, las cosas negativas que haga, corrígelas y déjalas ir, enfócate siempre en lo que hace bien y cada vez habrá más situaciones buenas que malas.

4,- No te adjudiques todo: es importante desplazar la responsabilidad de ciertas cosas fuera de tu persona, por ejemplo en vez de decir “quiero que te vayas a dormir” mejor hazlo de esta manera “son las 8 hora de dormir” así algunos conflictos y sentimientos negativos estarán entre el niño y el reloj y no contigo.

5.- Explica el por qué: “porque si”, “porque no”, “porque yo lo digo” no deben ser los motivos de una regla, explícale a tu hijo el por qué de las cosas con claridad y de seguro obedecerá con mucho mejor agrado todas tus normas.

Recuerda que tus hijos serán el reflejo de lo que tu les enseñes, es importante ser firme pero no violento y sobre todo, poner tu mayor empeño en formar a esa pequeña personita, para que a futuro pueda tomar decisiones acertadas, con seguridad en sí mismo y sin depender de ti para siempre.

Los límites son la base para que tu hijo comience a reconocer la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, además que le permitirán comprender mejor el mundo que lo rodea y la manera correcta de interactuar con su entorno social.

Noticia con información de: www.m.kidshealth.org

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