El caos antes del Mundial. España ha amanecido con un desastre en camerinos, el Real Madrid anunciaba este martes la incorporación de Julen Lopetegui al banquillo blanco y la RFEF no lo perdonó.

Ahora, Fernando Hierro, hasta ahora director deportivo de la federación, tomará las riendas de la selección durante el Mundial de Rusia. El presidente de la RFEF, Luis Rubiales, ha anunciado este miércoles el cese de Julen Lopetegui como seleccionador nacional en una rueda de prensa, un día después de que el Real Madrid anunciara el fichaje del entrenador para la próxima temporada, a solo tres días del debut de España en el Mundial de Rusia 2018.

El anuncio del Real Madrid llegó por sorpresa a la concentración del equipo en Krasnodar, donde se ultimaban los preparativos para el partido que les enfrentará a Portugal el próximo viernes. “Me enteré cinco minutos antes que el Real Madrid lo anunciara. Pedí que no se hiciera nada hasta llegar a Krasnodar. Pero no fue posible“, ha dicho Rubiales en rueda de prensa. Lopetegui, ya exseleccionador, ha pospuesto su comparecencia en rueda de prensa hasta su regreso a España.

 

El vestuario no respalda a Ramos

La mañana del miércoles 13 de junio ha pasado a la historia del fútbol mundial. Los acontecimientos vividos en la Academy del FK Krasnodar a dos días del debut mundialista, no tienen precedentes

Lopetegui no lo puso fácil. No planteó en ningún momento la dimisión, ni viendo el alboroto que se había creado por su fichaje por el Real Madrid. El vasco quería seguir, pero Rubiales tenía decidido su cese. Fue entonces cuando le tocó hablar con los jugadores y se respiraron los momentos de mayor tensión.

Sergio Ramos, el capitán y avalador del fichaje de Lopetegui por el Madrid, fue quien se enfrentó con Rubiales. Ramos fue el único que defendió de forma enérgica la continuidad del seleccionador, alegando criterios deportivos. Rubiales quiso dialogar y, por ello, la  comparecencia de prensa anunciando el cese se demoró una hora y media.

Rubiales expuso que por una cuestión de principios y orden no podía permitir que Lopetegui siguiera. Que la forma de actuar está por encima de todo en su nueva etapa en la Federación. Ramos no lo encajó bien, pero pronto se vio que el madridista se quedaba solo.

El resto del vestuario quedó muy decepcionado con Lopetegui. El seleccionador les insistía día tras día en sus charlas que debían estar solo concentrados en la selección y no pensar en sus clubs, aunque varios tienen el futuro en el aire. Los jugadores le hicieron caso, no han hablado apenas de sus equipos y se mantuvieron siempre fieles al técnico.

Los futbolistas, cuando vieron que Lopetegui sí había negociado con un club en esta concentración, se sintieron dolidos. Lopetegui había perdido la confianza del vestuario y Ramos no tenía apoyos. Rubiales lo percibió y el cese era la única salida.

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