El izquierdista Andrés Manuel López Obrador logró una arrolladora victoria en las elecciones presidenciales de México, pero llamó en la madrugada del lunes a la reconciliación del país y buscó alejar los temores sobre cambios radicales en la segunda mayor economía latinoamericana.

Con sus promesas de acabar con la extendida violencia, la arraigada corrupción y desigualdad que azotan al país, el político de 64 años se impuso sobre su más cercano rival por casi 30 puntos porcentuales, según cifras del Instituto Nacional Electoral (INE).

“Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior, el interés general (…) la patria es primero”, dijo López Obrador, conocido por su acrónimo AMLO, en un hotel capitalino que fungió como búnker de campaña.

El peso, una de las monedas emergentes más transadas en el mundo, se depreció tras el amplio triunfo de AMLO

Ante miles de seguidores en la emblemática plaza de El Zócalo, en Ciudad de México, AMLO dijo que el martes se reunirá con el saliente mandatario, Enrique Peña Nieto, para preparar la transición que culminará el 1 de diciembre cuando asuma como el presidente electo de mayor edad en la historia de México.

“La transición va a ser ordenada para que se mantenga la estabilidad económica y financiera, para que no haya sobresaltos”, dijo antes de repetir el “sí se pudo” que corearon sus emocionados simpatizantes.

Varios presidentes de Latinoamérica saludaron a AMLO por su triunfo e hicieron votos por renovar los vínculos de cooperación con México.

BUSCANDO LA CALMA

La rotunda victoria de AMLO fue un duro golpe para el oficialista PRI, que ha gobernado México 77 de los últimos 89 años

López Obrador es ampliamente considerado como el presidente electo más izquierdista en México desde que Lázaro Cárdenas gobernó entre 1934 y 1940 implementando una reforma agraria y nacionalizando las industrias petrolera y ferroviaria.

Al igual que Cárdenas, uno de sus paladines, AMLO planea ayudar a los agricultores pobres con subsidios, aunque el lunes dijo que no expropiará la propiedad privada, que mantendrá la disciplina fiscal y respetará la autonomía del banco central.

Sin embargo, insistió en su promesa de revisar millonarios contratos energéticos por sospechas de corrupción, algo que ha inquietado a los mercados, y aseguró que si hallaban anomalías “siempre nos conduciremos por la vía legal”.

Los inversionistas estarán mirando de cerca la conformación del nuevo Congreso, donde los primeros resultados le daban la mayoría de asientos a la alianza encabezada por su partido Morena, lo que le permitiría impulsar reformas sin negociar con la oposición.

 

Aunque algunos creen que sus posturas nacionalistas podrían chocar con las de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos lo felicitó la noche del domingo y dijo que espera “con ansias” trabajar con él en beneficio de ambas naciones, que comparten una extensa frontera por donde cruzan migrantes y drogas.

 

Analistas sostienen que la victoria de AMLO se basa más en el cansancio de la población frente a los partidos tradicionales que en sus propuestas para apuntalar al país, donde el 44 por ciento de sus 126 millones de habitantes son pobres y el crimen organizado y el narco han cobrado decenas de miles de vidas.

Con información de www.lta.reuters.com