Las ventas de vehículos en Reino unido han subido un 1,2% durante el mes de julio, llegando a matricular 163,898 unidades frente a las 161,997 unidades vendidas durante el mismo período del año anterior, según datos de la patronal británica SMMT.

A pesar de este aumento, los resultados de los siete primeros meses de este año reflejan una caída del 5,5% respecto a los mismo meses del año anterior, comercializando 1,56 millones de unidades durante este período frente a los 1,47 millones de coches vendidos en lo que va de año.

Por tipo de combustión, las matriculaciones diésel representaron el 31,9% del mercado, casi once puntos menos que en 2017, mientras que los gasolina y los alternativos como los híbridos o eléctricos aumentaron; alcanzando el 61,5% de las entregas (51,8% en 2017) y el 6,5% (5,5% en 2017), respectivamente.

A lo largo del primer semestre del año, los diésel registraron una caída del 11%, alcanzando el 32,5% sobre el total de las ventas frente al 43,7% que registró durante el mismo período del año anterior. Los modelos de gasolina se hicieron con un 61,8% del mercado, registrando un 53% durante el año pasado y los alternativos, con el 5,7%, un 4,3% en 2017.

Por modelos, el más vendido durante el mes de julio fue el Ford Fiesta,matriculando 6,222 unidades, le sigue Volkswagen Golf, con 5,582 unidades. El tercer puesto es para el VW Polo, se matricularon 3,847 unidades de este modelo en el último mes. El Vauxhall Corsa, con 3.670 unidades, se lleva el cuarto puesto en Reino Unido. El ‘top 5’ en ventas del mes de julio es para el Nissan Qashqai, con 3,470 unidades.

En lo que llevamos de año, el Ford Fiesta también fue el coche más demandado en Reino Unido, con 62,637 unidades, mientras que el ‘top 5’ lo completaron el Volkswagen Golf, con 45.512 unidades; el Nissan Qashqai, con 33,536 unidades; el Ford Focus, con 32,899 unidades, y el Vauxhall Corsa, con 31,673 unidades.

Noticia con información de: www.elmundo.es