El cubano Carlos Acosta, es uno de los bailarines más importantes de esta generación, volverá al teatro London Coliseum del 9 al 13 de diciembre con Una Selección Clásica, recopila los trabajos más destacados de su carrera, en conmemoración de sus 24 años como artista.   La producción, según informó hoy el teatro Sadler’s Wells, sigue el formato de su pasada actuación en 2006 Invitados del Royal Ballet por la cual ganó un premio Olivier.

En esta ocasión, el programa incluirá algunos de los Pas de Deux más famosos del canon clásico y neoclásico, y estará compuesto por artistas invitados del Royal Ballet.   Entre el reparto se encuentran Marianela Nunez, Zenaida Yanowsky, Yuhui Choe, Tierney Heap, Anna Rose O’Sullivan, Thiago Soares, Valeri Hristov y Nehemiah Kish, acompañados por la orquesta ENO, dirigida por Paul Murphy.

Algunos extractos que se mostrarán en el escenario serán “Sueños de invierno” de Kenneth MacMillan, “Agón” de George Balanchine, “La sílfide” de August Bournonville, y “Diana y Acteón” de Agrippina Vaganova.

Acosta se formó en el Ballet Nacional de Cuba y ganó la Medalla de Oro en la competición internacional Prix de Lausanne (1990).  También fue actor principal con el Ballet Nacional de Inglaterra (1991-92), bailó con el Ballet Nacional de Cuba bajo las órdenes de Alicia Alonso (1992-93) y fue protagonista en el Ballet de Houston, dirigido por Ben Stevenson (1993-98).   Se unió al Ballet Real de Londres en 1998 y se convirtió en artista principal invitado en 2003.

El bailarín, ha hecho apariciones alrededor del mundo junto con compañías como la American Ballet Theatre, el Ballet de la Ópera de París, Kirov, Bolshoi y la Compañía de Ballet Australiano. Sus representaciones se han convertido en éxitos de taquilla y han sido elogiadas tanto por los críticos como por la audiencia en general.

Además, fue reconocido como Comendador de la Orden del Imperio Británico (CBE) en la lista de honores de Año Nuevo de la reina Isabel II en 2014, por su contribución a la danza y su pasión por promover e inspirar a la posterior generación de bailarines a través de la Fundación Internacional de Baile Carlos Acosta.