En una región en llamas, con su geografía salpicada de conflictos, la nueva atracción en el emirato de Dubai es ponerse unas gafas de realidad virtual, tomar una pistola de plástico y jugar a la guerra.

Un parque temático recién inaugurado en Dubai Mall, el mayor centro comercial del planeta, ofrece a sus visitantes semanales la ‘dicha’ de armarse de ardor guerrero y deslizarse por un juego macabro en el que la realidad virtual se mezcla con recreaciones reales de escenarios con pasillos donde se amontonan cadáveres amortajados o estancias cuyas paredes guardan rastros de sangre.

Uno de los objetivos del VR Park (El parque de Realidad Virtual, en inglés) es combinar la magia de las gafas con la experiencia sensorial del horrorpara sentir como “se difuminan las líneas entre la percepción y la realidad”, a juicio de sus impulsores. El nuevo atractivo del Dubai Mall -que se despliega por dos plantas del centro- no sólo vive de la manida adrenalina de la guerra más rutinaria. También anima a tomar las armas para sobrevivir en un hospital infestado de zombies en partidas que alternan experiencias en solitario o interactuando con otros participantes.

Sus creadores presumen de haber ideado hasta 18 experiencias adaptadas a todas las edades. Desde una dramática caída desde la cima de Burj Jalifa, un edificio anexo al centro comercial que vende ser el techo del mundo, hasta la pérdida de control de los taxis voladores, el futuro del transporte en el emirato, cuyo lanzamiento prepara una empresa alemana, pasando por una huida del desierto de la península Arábiga perseguidos por escorpiones o serpientes. Para toda la familia, el parque ha creado un periplo en bus por las ciudades del mundo y una navegación por un espacio repleto de alienígenas. Una explosión de emociones a un precio que oscila entre los 15 dirham emiratíes (unos 3,2 euros) y los 45 (10 euros).

El Dubai Mall es una colmena de tiendas y ocio desperdigada por una superficie equivalente a 200 campos de fútbol. Más de 1.200 boutiques y 200 restaurantes habitan en un universo casi inabarcable, cita ineludible para la extensa comunidad de expatriados que vive en la capital comercial de Emiratos Árabes Unidos. Sus muros -que protegen a los visitantes de perpetuos y duros veranos- cobijan una pista de hielo de proporciones olímpicas y uno de los mayores acuarios del mundo, con una gigantesca ventana de cristal capaz de soportar el peso de 10 millones de litros de agua por la que se asoman unos 33.000 animales llegados de todos los mares del planeta.

Noticia con información de: www.elmundo.es