La Agencia Internacional para Investigación del Cáncer (IARC, por su sigla en inglés) de la Organización Mundial de la Salud reunió a expertos en Francia este mes para discutir investigación disponible sobre posibles riesgos de cáncer vinculados a carnes rojas y procesadas.

El informe que será publicado la próxima semana tambalea el mercado de productores de la industria de la carne, que temen que un veredicto sobre un posible riesgo de cáncer pueda dañar la imagen de ciertos tipos de carne, al igual que sucedió con recomendaciones previas sobre las emisiones de diésel y el herbicida glifosato.

Un reporte publicado en la edición del viernes del diario británico Daily Mail que dijo que la IARC calificará a la carne procesada con su riesgo de cáncer más alto, y a las carnes rojas con el segundo más alto, provocó reacciones inmediatas.

“Si esa es realmente la decisión de la IARC, simplemente no puede ser aplicada a la salud de la gente porque considera sólo un pedazo del rompecabezas de la salud: riesgos teóricos”, dijo Barry Carpenter, presidente del Instituto Norteamericano de la Carne.

Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), hubo un aumento en el mundo de más de un 25 por ciento respecto a 2003, gracias al crecimiento en mercados emergentes.