Este viernes, 23 de febrero, un grupo de expertos independientes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en derechos humanos, advirtieron que el Reino Unido viola los derechos de las mujeres, al restringir “indebidamente” el acceso al aborto en Irlanda del Norte.

A través de un comunicado, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer manifestó que miles de mujeres y niñas en Irlanda del Norte están sujetas a violaciones “graves y sistemáticas de sus derechos humanos”.

La vicepresidenta del comité, Ruth Halperin-Kaddari, sostuvo que la situación en Irlanda del Norte constituye “violencia contra las mujeres y podría llegar a considerarse tortura o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Halperin-Kaddari visitó la región en 2016 para llevar a cabo una investigación confidencial sobre las denuncias hechas por organizaciones de la sociedad civil alegando la violación de los derechos de las mujeres en Irlanda del Norte.

En su nota, el comité asegura haber podido contar con la cooperación del Gobierno británico en todas las etapas del procedimiento.

Asimismo, en el informe, el comité concluyó que la restricción en la elección reproductiva por la obligación de seguir adelante con el embarazo implicaba un sufrimiento psíquico y físico constitutivo de violencia contra las mujeres.

De igual manera, consideró que “potencialmente equivale a la tortura o a tratos crueles, inhumanos o degradantes”, lo que implica la violación de varios artículos de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres.

“La negación y la criminalización del aborto son formas de discriminación contra las mujeres, ya que niegan un servicio que solo las mujeres necesitan y las pone en situaciones terribles”, alertó la vicepresidenta.

“La angustia de las mujeres aumentó cuando fueron forzadas a gestar un feto no viable (en caso de anomalías fatales) o cuando el embarazo era resultado de una violación”, añadió Halperin-Kaddari, quien opinó que obligar a continuar con el embarazo en estos casos equivale a violencia sancionable por el Estado.

En este sentido, el Comité de la ONU hizo una serie de recomendaciones, entre las que figuran el establecimiento de un mecanismo para promover los derechos de las mujeres y el cumplimiento de las autoridades de las normas internacionales relativas al acceso a la salud sexual y reproductiva, lo que incluye el acceso al aborto seguro.

En Irlanda del Norte, el aborto está regido por dos leyes, de 1861 y 1945, que establecen que interrumpir el embarazo es delito, excepto cuando corre peligro la vida de la madre o hay riesgo de que la mujer sufra problemas físicos o psíquicos si continúa con la gestación.

Además, los profesionales que practiquen un aborto ilegal pueden ser castigados con la cadena perpetua.

En el resto del Reino Unido, Inglaterra, Gales y Escocia se rigen por la ley del aborto de 1967, que lo autoriza hasta las veinticuatro semanas de embarazo, plazo que puede ser extendido si hay riesgo para la madre.

Noticia con información de: www.eldiario.es