El crecimiento de los ingresos de la industria del petróleo y el gas debería impulsar el aumento de la economía de Escocia, sin embargo existe cierta incertidumbre ligada al “brexit” que frena las expectativas, evidenció este lunes el último informe sobre el estado de la economía.

Al respecto, el economista jefe de Escocia, Gary Gillespie, quien presentó este documento, plantea un aumento del crecimiento de entre el 0,7 % y el 1,3 % en 2018, con una ligera mejora para 2019.

Las cifras publicadas este lunes por la Oficina Nacional de Estadísticas mostraron que el producto interior bruto (PIB) del Reino Unido en su totalidad creció un 0,2 % entre enero y marzo de este año, en comparación con el 0,4 % registrado en el último trimestre de 2017.

Los números del crecimiento del PIB apuntan, según el informe presentado por Gillespie, a un fortalecimiento “positivo” de la producción y la fabricación en Escocia, pero indican un descenso en la actividad del sector de la construcción.

El documento destaca que “el aumento de la producción del mar del Norte, la rentabilidad y la confianza después de un período difícil de tres años” deberían contribuir a un mayor incremento en este sector a partir de este año y en los próximos ejercicios.

Gillespie agregó que la retirada del país de la Unión Europea sigue generando “incertidumbre” en relación con “los planes de transición posteriores a la salida”.

De esta manera se refirió a la poca claridad que todavía existe en torno a las negociaciones de salida del bloque común, que debe materializarse el próximo marzo.

“Podemos ver una mayor volatilidad en los datos económicos a medida que las empresas presentan su volumen de actividad, como compras de acciones para protegerse de posibles interrupciones en las líneas de suministro o inversiones para consolidar sus suministros”, destacó el economista.

El ministro escocés de Economía, Derek Mackay, se mostró optimista ante la mejora de las perspectivas para el sector del petróleo y el gas junto con el que calificó como “continuo y sólido desarrollo” del mercado laboral.

“La economía de Escocia es fuerte, con la producción per cápita más alta del Reino Unido, detrás de Londres y el sureste (del país). También somos uno de los principales destinos de inversión interna, mientras que la productividad escocesa ha crecido más rápido que la del Reino Unido en la última década”, señaló.

Noticia con información de: La Vanguardia