La policía del Reino Unido investiga como “un delito racista” una carta sospechosa que recibieron el pasado 12 de febrero el príncipe Harry y su prometida, Meghan Markle, que contenía un polvo blanco y que, en un principio, se temió que pudiera ser ántrax.

Después del análisis de los expertos, Scotland Yard ha declarado que la sustancia no era peligrosa, pero avanzada la tarde del jueves ha confirmado que el sobre contenía una carta con un mensaje racista dirigido a Markle.

La intérprete californiana, protagonista de la popular serie Suits y futura esposa del nieto de Isabel II, es hija de una mujer afroamericana y un hombre blanco de ascendencia europea.

Los trabajadores del palacio de Kensington, donde reside la pareja que planea casarse el próximo mes de mayo, interceptaron el paquete que en su interior contenía esa sustancia blanquecina y se lo entregaron a la policía.

En el Palacio de Kensington viven actualmente no solo Enrique de Inglaterra y Meghan Markle, sino también los duques de Cambridge, William de Inglaterra y Kate Middleton y sus dos hijos. Middleton espera un tercer hijo que nacerá para abril.

Scotland Yard quiere esclarecer si el envío del sobre tiene relación con el paquete de las mismas características remitido la semana pasada a la oficina parlamentaria de la ministra del Interior, la diputada conservadora Amber Rudd, en el Palacio de Westminster.

Además de estos dos incidentes, se han registrado otros parecidos en mezquitas y centros islámicos en las últimas semanas en el Reino Unido. El hijo menor de la fallecida princesa Diana y su prometida fueron informados de la carta, que llegó un día antes de que la pareja se trasladara de visita a Edimburgo (Escocia).

Noticia con información de: elpais.com