Después de años de campañas de grupos ecologistas, este lunes, 9 de enero de 2018, el Gobierno del Reino Unido, llevó a cabo el lanzamiento de “una de las prohibiciones más duras del mundo” sobre el uso de microplásticos en los cosméticos y productos de limpieza. 

A partir de este momento, los fabricantes de cosméticos y productos de cuidado personal no podrán añadir estas diminutas partículas de plástico a sus exfoliantes de cara, pastas de dientes, geles de ducha y otros productos, según explicó la ministra de Medio Ambiente, Therese Coffey. La idea es cuidar los mares, los océanos y a sus habitantes.

Es un paso histórico y una de las decisiones más difíciles del mundo en la proscripción del microplástico, cuyas piezas suelen irse por el desagüe y terminan en nuestros ríos y océanos.

“Estamos encantados de que haya entrado en vigor una prohibición tan sólida a las microperlas”, dijo la Dra. Sue Kinsey, Oficial Superior de Contaminación de la Sociedad de Conservación Marina.

Desde el lavado facial exfoliante hasta la pasta de dientes mentolada, desde hace algunos años las microesferas han sido un componente común en la limpieza cotidiana -personal y doméstica. Hasta 100,000 pedazos de plástico bajan por el desagüe con cada uso de estos productos y solo hace poco nos dimos cuenta del daño que esto causa al ambiente acuático.

Una vez que están en el océano, la vida marina confunde los microfragmentos de plástico con alimento, los que se acumulan en sus cuerpos. Como los peces más pequeños son devorados por los depredadores, los pedacitos de plástico comienzan a acumularse en estos últimos, y así a lo largo de toda la cadena alimenticia. Es probable que incluso nosotros consumamos hasta 11,000 piezas de microplástico al año.

Noticia con información de: www.economiaynegocios.cl