Desde el año 2007 están prohibidos en Reino Unido los anuncios comerciales de alimentos y bebidas con altos contenidos de grasas, azúcares y sal, en televisión orientados a menores de 16 años. La medida se tomó como una solución para luchar contra el aumento del sobrepeso y la obesidad, que en ese momento llegaba al 27% de la población infantil.

Esta disposición incorpora los programas donde más del 20% de la audiencia son menores de 16 años y con base en la evidencia científica desarrollada por el Instituto de Medicina de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, que al estudiar los parámetros alimenticios de la población menor de 18 años, encontró que cuanto más expuestos están a los anuncios televisivos de comida chatarra, mayor es su sobrepeso y obesidad.

No obstante, los expertos señalan que esto no es suficiente, pues a su juicio se necesitan medidas para un asunto que el secretario de salud, Jeremy Hunt ha definido como de “emergencia nacional”, razón por la cual se busca proteger a los infantes en otro espacio importante como lo es Internet.

Al respecto, el Comité de Prácticas Publicitarias (PAC), que regula las normas para los anunciantes en territorio británico, llevará a cabo una consulta pública para que esa limitación se amplíe a todos aquellos espacios on line en que se transmita contenido infantil hasta los 16 años. La prohibición podría afectar el contenido en servicios como YouTube. Se incluiría además la publicidad impresa y vallas publicitarias.

Noticia con información de: www.latercera.com