Este lunes 02 de julio de 2018, el expresidente del Ecuador, Rafael Correa, se presentó en el consulado ecuatoriano en Bélgica, a pesar de que la jueza Daniella Camacho, determinó el pasado 18 de junio, que el exmandatario acuda a la Corte Nacional de Justicia desde hoy.

“Me ratifico en cuanto a la presentación periódica de Rafael Correa en la Corte Nacional de Justicia a partir del 2 de julio. Caso contrario, ustedes saben cuáles son las consecuencias de la no presentación”, advirtió Camacho.

Correa, en su cuenta de Twitter, mostró la documentación firmada por él y recibida a las 11:40 (horario de Bélgica). Ahí se resalta que durante la audiencia de vinculación el fiscal general (e) Pául Pérez solicitó su presentación periódica ante una delegación de Ecuador en Bélgica. Pero la jueza determinó su presencia física en la Corte Nacional en Ecuador.

El expresidente debe asistir cada 15 días ante la sede judicial en Ecuador como una medida cautelar por su vinculación al caso de intento de secuestro del exasambleísta Fernando Balda, suscitado en el 2012.

“Amparado en la Convención de Viena de Relaciones Consulares, la Convención Interamericana de DDHH, la jurisprudencia de la Corte Interamericana, y la Constitución y leyes de la República, como ecuatoriano residente en el exterior y en ejercicio de mis derechos, me he presentado”, señaló el exmandatario.

En tal sentido, añadió: “Todos saben que es una vulgar persecución política, que nunca hubiera podido ocurrir en un verdadero Estado de Derecho, y que, por burda y absurda, jamás prosperará a nivel internacional. Agradezco el profesionalismo de los funcionarios del Consulado. ¡A resistir! Todo es cuestión de tiempo”.

La jueza Camacho fundamentó su decisión de negar la presentación de Correa en Bélgica no solo señalando que la Delegación Consular no está prevista en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) y no se puede aplicar extraterritorialmente la medida, sino también dijo que la documentación presentada en la audiencia por la defensa de Correa no estaba certificada, ni apostillada, por lo que carecía de validez procesal.

Para Jairo Lalaleo, parte de la defensa de Fernando Balda, lo que Correa hizo es ingresar por ventanilla un documento dirigido al Consulado de Ecuador en Bruselas, pero no significa que el Consulado está receptando una constancia de presentación o algo parecido.

 

Noticia con información de: www.eluniverso.com