El Tribunal Supremo del Reino Unido aprobó que pacientes en estado vegetativo sean desconectados sin necesidad de solicitar un permiso legal, y siempre que exista un acuerdo entre familiares y médicos.

Esta decisión viene a ser parte de un avance, ya que para poner fin a la vida de un enfermo en estado vegetativo permanente era necesario acudir al Tribunal de Protección británico,el cual daba el consentimiento legal. Sin embargo, esa medida podía tardar meses o incluso años y suponía un coste de cerca de 50 mil libras (unos 56 mil euros).

No obstante, con el fallo de la Corte Suprema, no será necesario acudir al Tribunal de Protección si los familiares del paciente y el personal sanitario que lo cuida coinciden en la decisión de quitarle las sondas de alimentos y líquidos.

En su fallo, los jueces del Supremo definieron que un acuerdo mutuo entre las familias y los médicos es suficiente para garantizar “la confianza pública” en la decisión adoptada.

El hombre no tenía posibilidades de recuperarse y por ello su familia y los médicos acordaron que lo mejor sería permitirle morir retirándole la sonda que lo alimentaba.

El Servicio de Salud británico pidió a la Corte Suprema que declarara que no era necesario acudir al Tribunal de Protección para conseguir el permiso y desconectar al paciente.

Un juez del Supremo le dio la razón, pero el procurador oficial, un abogado que defiende a personas que no pueden hacerlo por sí mismas, presentó una apelación, misma que fue desestimada.

Recientemente un grupo de científicos del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (Inserm, por sus siglas en francés) implementó un método basado en el corazón que permite determinar con más precisión si un paciente en estado vegetativo tiene o no conciencia.

 

Noticia con información de: www.proceso.com.mx