El Gobierno del Reino Unido destinará 44,5 millones de libras (unos 50 millones de euros) adicionales para evitar que los migrantes crucen la frontera franco-británica de Calais (Francia), según ha anunciado este jueves un portavoz de Londres.

La primera ministra británica, Theresa May, formalizará el compromiso cuando se reúna con el presidente francés, Emmanuel Macron, que realiza su primera visita oficial al Reino Unido en la 35ª cumbre entre ambos países.

Este compromiso forma parte de la cooperación bilateral entre ambos países y estará dentro de la revisión del acuerdo migratorio de 2003 que la primera ministra Theresa May y Emmanuel Macron firmaran este jueves durante la primera visita oficial a las islas británicas del presidente francés.

La frontera británica con Francia está instalada en la costa francesa, según indica el acuerdo de Touquet, en vigor desde 2004. En la zona, los agentes británicos efectúan controles a cientos de miles de inmigrantes que convergen principalmente en el puerto de Calais con la aspiración de dar el salto al Reino Unido.

La partida británica, que se suma a otros 100 millones de libras (113 millones de euros) invertidos en los últimos tres años, irá destinada a reforzar la seguridad en Calais y otros puntos fronterizos en el Canal de la Mancha, con nuevas vallas, cámaras de circuito cerrado y tecnología de detección con infrarrojos, explica el portavoz.

La fuente británica indicó que la aportación económica pretende “mejorar la seguridad de la frontera” del Reino Unido. “Igual que se invierte en las fronteras en otras partes del país, lo correcto es vigilar constantemente qué más se puede hacer en los controles británicos en Francia y Bélgica, para asegurarnos de que sean lo más seguros posibles“, afirmó.

Además de asuntos fronterizos, los líderes abordarán un amplio rango de cuestiones bilaterales, incluidos intereses mutuos en innovación, ciencia y educación, según han avanzado fuentes de Downing Street.

May prevé anunciar durante la cumbre franco-británica el envío de tres helicópteros de carga a Malí para proveer de apoyo logístico a las tropas francesas en la zona y ayudar a “atajar el terrorismo islamista e incrementar la estabilidad en la región africana del Sahel”. Downing Street ha puntualizado que los militares británicos no realizarán operaciones de combate. El ministerio de Exteriores está estudiando la posibilidad de reforzar su presencia diplomática en la región africana para “defender mejor los intereses nacionales del Reino Unido”.

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