El gobierno británico ha emitido un comunicado informando de la decisión de prohibir la venta de bebidas que superen los 150mg de cafeína por litro tanto a niños como a adolescentes.

El consumo elevado de estos productos puede provocar caries, obesidad, hiperactividad, entre otros muchos problemas de salud. La primera ministra británica, Theresa May,  señala como posible causa de la gran cantidad de jóvenes que consume estas bebidas al precio, ya que “muchas veces se venden a precios más baratos que los refrescos”. Los adolescentes británicos consumen casi un 50 por ciento más de estas bebidas que la media de los europeos.
La consulta se llevará a cabo para recopilar varios puntos de vista sobre la iniciativa y concretar la edad en la que se aplicaría dicha prohibición. Este proyecto no está dirigido a todo Reino Unido, sino que Escocia, Irlanda del Norte y Galés se quedan fuera de esta prohibición, dado que pueden realizar sus propias regulaciones políticas. Esta petición se sumaría al aumento del precio de los refrescos por la implantación de un nuevo impuesto el pasado mes de abril.
Noticia con información de: www.cuatro.com