Reino Unido no es ajeno al impacto social y emocional que deja un acto terrorista. Es por ello que las noticias de individuos o grupos que perpetran actos fatales son siempre lamentables. La primera ministra británica, Theresa May, expresó su solidaridad con el gobierno y pueblo de Bélgica, tras la muerte de tres personas debido a un ataque en la ciudad de Lieja.

“Mis pensamientos están con las víctimas de ese acto cobarde y sus familias. El Reino Unido está decidido a luchar contra el terrorismo junto a sus aliados belgas”, escribió la jefa de Gobierno en la red social Twitter.

Alrededor de las 10:30, hora local, un individuo agredió con un cuchillo a dos policías en el bulevar de Avroy, en Lieja, para arrebatarles sus armas reglamentarias y matarles. Las oficiales tenían 45 y 53 años, esta última madre de gemelos. Luego asesinó a un hombre que se encontraba dentro de un auto estacionado cerca de ese lugar y se atrincheró en una escuela, donde tomó a una empleada como rehén.

Tras herir a varios oficiales, fue abatido por las fuerzas especiales sin que la mujer o los estudiantes sufrieran daños.

Identificado como Benjamin Herman, el sujeto se encontraba detenido por robo y tráfico de drogas y había salido el lunes de la prisión con un permiso. De acuerdo con medios locales de prensa, gritó ‘Alá es grande’ al cometer la agresión.

Lo sucedido es tratado como un hecho terrorista, precisó el fiscal Philippe Dulieu, quien señaló que Herman pudo radicalizarse durante su estadía en el centro penitenciario.

Por su parte, el ministro de Interior, Jan Jambon, aseguró que la situación está controlada y se inició una investigación al respecto, además de tomar las medidas de seguridad necesarias.

Con información de Prensa Latina y AP