Reino Unido se vio en la necesidad de suspender de forma inmediata la fracturación hidráulica, técnica conocida como ‘fracking’, por temor a que “cause demasiadas perturbaciones a través de los temblores de tierra”, según lo anunció el Gobierno este sábado, informa Reuters.
“El trabajo exploratorio para determinar si el esquisto puede ser una nueva fuente de energía doméstica en Reino Unido […] ahora se ha detenido”, reza un comunicado del departamento de Negocios y Energía, que precisa que la medida durará hasta que se demuestre que esta técnica puede llevarse a cabo “de forma segura” en el país.
El anuncio tiene lugar tras la presentación de un informe sobre un sismo de magnitud 2,9 ocurrido en agosto en un sitio administrado por la compañía energética británica Cuadrilla Resources, cerca de Blackpool, al noroeste de Inglaterra, lo que llevó a los lugareños a manifestarse en contra de la empresa. En los últimos años cientos de personas han sido arrestadas por tratar de detener la actividad de la empresa.
El ‘fracking’ se reanudó en Reino Unido en 2018 después de siete años de suspensión. A raíz del terremoto, la Autoridad de Petróleo y Gas (OGA, por sus siglas en inglés) examinó el caso, aunque no determinó si el temblor se debió a la industria del gas de esquisto. No obstante, la secretaria de Estado para la Empresa, la Energía y la Estrategia Industrial, Andrea Leadsom, declaró que “no se pueden descartar futuros impactos inaceptables en la comunidad local”.
La medida ha sido aplaudida por la ONG ambientalista Greenpeace. “La propuesta del Gobierno por el ‘fracking’ es un fracaso”, declaró el organismo, quien insta a utilizar las energías renovables como la eólica, la solar o la geotérmica. Londres se ha fijado el objetivo de convertirse en un país con cero emisiones de carbono para el 2050, recuerda la agencia.
El Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, había manifestado anteriormente su apoyo a la industria del gas de esquisto mientras buscaba formas de reducir la dependencia de Londres de las importaciones de gas natural, usado para calentar alrededor del 80 % de los hogares del país.

Agencias