Rusia despejó algunas dudas -aunque ante un débil rival- y conquistó el marcador en el partido inaugural del Mundial de Fútbol. Arabia Saudí no presentó mayor oposición para dejar el tanteador en 5-0 y representar el primer triunfo para los rusos en una Copa del Mundo en sus últimas 16 presentaciones.

Desde la Copa del Mundo de 1934 no se veía un resultado tan abultado en la primera fecha. En esa ocasión, Italia derrotó 7-1 a Estados Unidos, aunque no se trató de un partido inaugural, sino en una primera jornada de varios duelos simultáneos -la figura del partido inaugural fue mutando desde estar protagonizado por el campeón defensor hasta pasar a ser cosa de anfitriones.

En la historia de los partidos inaugurales es la primera vez que dos suplentes se encuentran de cara al gol, Dzyuba y Cheryshev, por partida doble. 

Yury Gazinsky marcó el primer gol de la Copa del Mundo a los 12 minutos con un cabezazo por arriba del arquero tras una gran jugada colectiva y el suplente Denis Cheryshev amplió la ventaja de Rusia a los 43 con una linda definición dentro del área. Cheryshev había ingresado a los 22 minutos en reemplazo del lesionado Alan Dzagoev.

A los 70 Artem Dzyuba, quien había ingresado segundos antes, cabeceó cruzado para poner el 3-0, que fue efusivamente celebrado por el DT local y los miles de hinchas presentes en el estadio Luzhniki de la capital rusa.

Ya en el descuento, Cheryshev marcó el cuarto gol con una preciosa definición tres dedos entrando al área y Aleksandr Golovin selló la goleada de Rusia con un preciso tiro libre.

Arabia Saudita sumó siete partidos consecutivos sin anotar en un Mundial cuando se midió a rivales europeos (el último fue Suecia en 1994).

 

Con información de www.es.fifa.com y www.es-reuters.com