Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia de Rusia, alertó que los envenenamientos en Reino Unido suponen una amenaza no solo para los británicos sino para toda Europa.

“Seguimos profundamente preocupados por la continuación de los efectos de las sustancias venenosas en el territorio de Reino Unido”, expresó el portavoz ruso tras confirmarse la muerte de Dawn Sturgess, una de las dos personas intoxicadas en Amesbury con lo que las autoridades británicas han identificado como el agente nervioso Novichok, el mismo del caso Skripal.

Al mismo tiempo, Peskov lamentó la muerte Sturgess, quien estuvo hospitalizada por una semana con síntomas de envenenamiento y reiteró que su país no está vinculado de ninguna forma a ese hecho.

De igual manera señaló que Rusia propuso desde un principio cooperar con Reino Unido para investigar el incidente, ante el peligro de estos casos, “pero por desgracia no encontramos reciprocidad”.

“Sin un acceso a los materiales de la investigación y a nuestros dos ciudadanos vamos a considerar los incidentes en Salisbury y Amesbury como una irresponsable provocación antirrusa de Londres”, indicaron este lunes desde la embajada de Rusia en el Reino Unido a través de una declaración.

Por su parte el secretario de Defensa de Reino Unido, Gavin Williamson, denunció ante el Parlamento británico que Rusia “cometió un ataque en suelo británico, que dejó como resultado la muerte de una ciudadana británica”.

Y agregó “esto es algo que creo que el mundo se nos unirá para condenar (al Kremlin)”.

Mientras que el ministro de Seguridad de Reino Unido, Ben Wallace, indicó que el envenenamiento a los ciudadanos británicos hasta el momento no se consideraban un ataque y no había información de que estuviera relacionado al caso Skripal.

El parlamentario inglés Mike Gapes, también tachó a Rusia como la responsable de la muerte de Sturgess. “Esto fue el asesinato de una ciudadana británica como resultado del uso de un agente nervioso químico producido por el Estado ruso”, expresó en su cuenta de Twitter.

Al igual que la parlamentaria conservadora Sarah Wollaston que escribió que llegó “la hora para enviar un claro mensaje a Putin sobre las armas químicas”. “Reubiquen el resto de los partidos de la Copa Mundial 2018 a otro lugar en Europa”, propuso la política como medida de castigo a Rusia.

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, expresó su dolor por lo ocurrido y emitió un mensaje al asegurar que los cuerpos de seguridad trabajan para dar con los responsables del caso.

“Estoy horrorizada y sorprendida por la muerte de Dawn Sturgess y mis pensamientos y condolencias van a su familia y a sus seres queridos. La policía y los funcionarios de seguridad están trabajando urgentemente para establecer los hechos de este incidente, que ahora se está investigando como un asesinato”, escribió en Twitter.

Noticia con información de: www.lr21.com.uy