Este lunes 13 de agosto, bajo la mediación de Kieran Mulvey, Ryanair y sus pilotos irlandeses se reúnen en un intento por resolver las diferencias entre el colectivo y la compañía que han dado lugar a cinco huelgas en julio.

Mulvey, es el mediador elegido por Ryanair y que ha sido aceptado por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas de Irlanda (IALPA),  político retirado especializado en este tipo de conflictos y que ha formado parte durante 25 años de la Comisión de Relaciones Laborales del Parlamento Irlandés. Mulvey fue propuesto tras las llamadas realizadas desde Forsa, sindicato que representa a los pilotos y matriz de IALPA, para instar a buscar una mediación que desbloquee las conversaciones.

El portavoz de IALPA-Forsa, Bernard Harbor, ha confiando en que la disputa pueda resolverse, pero ha advertido de que “aún existen diferencias significativas entre las dos partes”, informa el diario ‘The Irish Times’.

“No queremos huelgas, queremos evitar las huelgas”, dijo Jacobs. “Odiamos cancelar cualquier vuelo o interrupción a nuestros clientes”, dijo, y agregó que la aerolínea estaba haciendo un buen progreso con los sindicatos a través de Europa.

La mayor huelga en la historia de Ryanair

En la última huelga cerca de 100 de los 350 pilotos irlandeses, basados en Ryanair, secundaron la huelga del 10 de agosto, la mayor huelga de la historia de la aerolínea, a la que se unieron pilotos de Bélgica, Suecia, Alemania y Holanda con un balance de casi 400 vuelos cancelados y 67,000 pasajeros afectados, según las cifras aportadas por la mayor aerolínea de bajo coste de Europa.

La disputa se centra en la exigencia de un sistema “justo y transparente” por parte de los pilotos para la transferencia de personal entre las bases europeas de Ryanair, a lo que se añade el plan anunciado por la compañía con el que recortará un 20% su flota en Irlanda (de 30 a 24 aviones a partir del 28 de octubre).

En declaraciones a la cadena RTE, Harbour añadió que la amenaza de despidos en Ryanair había complicado la disputa, si bien el sindicato se ha comprometido a no anunciar paros mientras se mantengan las conversaciones.

El director de Marketing de Ryanair, Kenny Jacobs, dijo a la misma emisora que espera que tras una huelga “injusticicada” la mediación permita avances. “Esperamos que se elimine cualquier interferencia no deseada por parte de pilotos ajenos a Ryanair. Esperamos que Forsa lo tome más en serio y, en última instancia, esperamos que este proceso sea exitoso”, afirmó.

A causa del conflicto y a las dos huelgas convocadas este verano en Europa por los trabajadores, la aerolínea acumula un descenso de casi el 20% en bolsa.

Noticia con información de: www.eleconomista.es