Dos vicepresidentes del Partido Conservador de la primera ministra británica, Theresa May, dimitieron este martes por deferencias políticas relacionadas con la postura en las negociaciones del Brexit.

En una misiva enviada a la líder de la organización, Ben Bradley y Maria Caulfield aseguran que ‘la creación de un área de libre comercio post Brexit es funesto para el país convirtiéndolo en una nación esclava, al adoptar tras su salida el libro de normas del bloque regional sobre comercio de bienes’.

La salida de los políticos británicos se produce a pocas horas de las renuncias del ministro encargado de las negociaciones para la separación de la comunidad regional, David Davis, y Boris Johnson, ministro de Asuntos Exteriores.

El pasado domingo May escribió a integrantes de su partido que tras el acuerdo alcanzado por los ministros en Chequers, al noroeste de esta capital, la responsabilidad colectiva en torno al nuevo plan es vital y esperaba alineación con la estrategia oficial.

Johnson, quien fuera alcalde de Londres entre mayo de 2008 y mayo de 2016, fue uno de los principales impulsores de la separación británica de la UE aprobado en plebiscito.

Luego de extensas negociaciones, el gobierno dio a conocer la semana pasada un plan para evitar controles aduaneros y mantener abierta la frontera con Irlanda, con la creación de una zona de libre comercio entre el Reino Unido y el bloque con reglas comunes para los bienes industriales y los productos agrícolas.

El acuerdo del Brexit debería estar listo en octubre y el proceso finalizar el 29 de marzo próximo, pero -según expertos- es improbable que se den los plazos 

El proyecto comercial de Londres pretende concentrarse en los bienes y dejar fuera al sector de los servicios, así como validar un marco institucional conjunto para asegurar la interpretación y aplicación consistente de los acuerdos bilaterales británico-comunitarios.

Varios legisladores conservadores partidarios del Brexit criticaron el llamado acuerdo de paz, el que consideran una traición a la ruptura limpia con la UE.

El 23 de junio de 2016, decidieron abandonar el bloque comunitario 17 millones 410 mil 742 británicos (52 por ciento) y, pese a los numerosos encuentros entre los representantes de Londres y el bloque, todavía quedan pendientes asuntos de gran relevancia como la frontera con Irlanda.

Con información de www.prensa-latina.com